lunes, 8 de abril de 2019

EL VATICANO ORGANIZA CONFERENCIA INTERNACIONAL SOBRE LA TRATA DE PERSONAS

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El objetivo de la Conferencia es tener una ocasión para discutir concretamente las diferentes iniciativas sobre las orientaciones pastorales en este tema que han sido elaboradas en la Sección Migrantes y Refugiados del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

Patricia Ynestroza-Ciudad del Vaticano

Estas orientaciones pastorales que ha elaborado la sección han sido aprobadas por el Santo Padre y presentadas a la prensa el pasado 17 de enero. Con el objetivo de promover una comprensión más amplia y profunda del fenómeno de la trata y contribuir en la coordinación de acciones para erradicarlo, el Dicasterio organiza esta semana desde hoy hasta el jueves una conferencia internacional sobre la Trata de personas.

Cuatro días de intercambio de experiencias

Los trabajos, se llevan a cabo en la Fraterna Domus de Sacrofano, en la periferia de Roma. El jueves al mediodía concluirán en el Aula Nueva del Sínodo en el Vaticano con una audiencia privada con el Papa Francisco. 200 participantes entre obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas, coordinadores de proyectos y agentes pastorales, representantes de organizaciones católicas y fundaciones, así como expertos de este fenómeno procedentes de diversos países, se intercambiarán experiencias, puntos de vista y prácticas eficaces en el ministerio de la Iglesia, afrontando la plaga de la trata.

Por cuatro días, los participantes se interrogarán sobre la situación particular de mujeres y niños, además servirán a guiar el trabajo de la Sección Migrantes y refugiados del Dicasterio sobre este fenómeno que sigue creciendo y que preocupa a toda la Iglesia y la humanidad.

Del 8 al 11 de abril 200 participantes en la conferencia internacional 

El jueves último día de la conferencia será posible seguir las conclusiones y la audiencia del Papa en streaming en los canales de Vatican Media y Vatican News, http://www.comunicazione.va/content/spc/it/servizi/live.html a partir de las 10 de la mañana.

Entre los temas que se discutirán, cabe resaltar. “La trata en el contexto de la explotación sexual, la mercificación de los seres humanos, prostitución, pornografía, la vulnerabilidad especial de las mujeres, niños y adolescentes”. “La trata en el contexto de trabajo de esclavos”, “Conexión con las crisis humanitarias y discriminación de las minorías étnicas, involucramiento de organizaciones criminales, abusos y explotación durante el viaje”, “Identificación, prevención y perseguimiento de la trata”, “Protección de los supervivientes”, “Estrategia de comunicación pastoral, respuestas organizadas y colaboración eficaz entre los diversos actores (católicos, organizaciones religiosas, ONG, agencias gubernamentales, organizaciones internacionales entre otros)”

GRAVEDAD DE TRATA DE PERSONAS

Expone misionera gravedad de trata de personas en México, a alumnos del Tec

Por
 Celina Domínguez

Cd. Cuauhtémoc, Chih.- México es quinto lugar mundial en trata de personas y el primer país en producción de consumo de pornografía infantil, informó la misionera, quien impartió pláticas a 600 estudiantes del Tecnológico de Cuauhtémoc sobre su trabajo en el tema de trata de personas, mismo que inició en países de África.

Mediante fotografías mostró a los estudiantes algunos ejemplos de trata de personas en el mundo, como una niña de la India que pasa horas rompiendo piedras, niños de Paquistán que pasan horas volteando ladrillos para su secado y personas que son explotadas en el Congo donde están el 80% de los yacimientos de coltán en el mundo, material que se usa para fabricar celulares.

Otros ejemplos son mujeres de Nigeria que fueron llevadas con engaños a Italia, donde terminaron como prostitutas, o el caso de un hombre que a los quince años subió a un barco pesquero y estuvo en el mar siendo explotado por 23 años.

La misionera alertó a los estudiantes sobre que los tratantes incluso llegan a ser familiares, que luego dicen a los padres de los jóvenes que “se fueron con el novio”, mientras que a las víctimas las amenazan con hacerle daño a sus seres queridos si se rehúsan a ser sometidos.

El negocio ilícito más lucrativo en el mundo es actualmente la trata de persona, seguido del narcotráfico y el tráfico de armas, hace algunos años la trata estaba en tercer lugar, pero avanzó.
Les compartió que se dice que en México está la capital de la trata de personas en el mundo, Tenancingo, en Tlaxcala, no obstante hay otros números correspondientes a nuestro país que causan alarma.

Por ejemplo, es el primer lugar en trata de personas en América Latina y ocupa el segundo lugar mundial en turismo sexual infantil, sólo superado por Tailandia. Además Acapulco, Cancún y Tijuana, son los lugares con más afluencia turística para turismo sexual.

De acuerdo con datos de la CNDH, en México alrededor de medio millón de personas son víctimas de trata y el 20% de ellas son niños y adolescentes.
Escala del problema:
*Un millón de niños son traficados anualmente (Unicef)
*La trata de personas deja anualmente 32 mil millones de dólares (ONU)
*La trata sexual deja un aproximado anual de 19 mil millones de dólares
*Cada persona puede dejar ganancias de 23 mil dólares (OIT)



AMERICA/MEXICO - "CONSTRUIR PUENTES Y NO MUROS"




Ciudad de México (Agencia Fides) - “Bienvenida y compromiso para respetar a los migrantes y sus necesidades, a través de hogares para migrantes, parroquias y centros de recepción” son las medidas que monseñor Alfonso G. Miranda Guardiola, obispo auxiliar de Monterrey y secretario general de la Conferencia Episcopal de México, indica en una entrevista con Fides al responder a la pregunta sobre la migración. “En todo el país tenemos 120 centros de recepción y en la capital trabajamos en conjunto con grupos religiosos distintos. Ofrecemos todo tipo de ayuda, sobre todo, comida y medicinas”, explica el obispo.

“A través de hogares para migrantes, organismos sociales y eclesiales e Iglesias tratamos de monitorear las caravanas para proteger a estos migrantes de cualquier forma de violencia contra ellos, especialmente contra las mujeres, los niños y las personas más vulnerables. Una de las tareas de la Iglesia mexicana es alimentar a los hambrientos, vestir a los desnudos y dar cobijo al forastero para proteger la integridad de estas personas en su camino hacia una vida mejor”, asegura monseñor Miranda Guardiola. Los migrantes también son acompañados en todo lo necesario gracias a la iniciativa individual “de los fieles, obispos, sacerdotes y parroquias que se encuentran en la ruta migratoria”.

Además, los obispos mexicanos se muestran unánimes y solidarios con la declaración del presidente de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos, el cardenal Daniel DiNardo, con respecto a “la orden del presidente Trump de financiar la construcción del muro en la frontera entre Estados Unidos y México”.

“Nuestros hermanos obispos, en ambos lados de la frontera se oponen y sugieren cambios en la legislación actual, porque dificulta que los solicitantes de asilo y a los menores no acompañados accedan a la protección”, reiteraron el cardenal y monseñor Joe S. Vásquez, presidente de la Comisión para las Migraciones.

Los obispos mexicanos dicen que están preocupados por las acciones del presidente y la construcción del muro, permaneciendo firmes en la visión del Papa Francisco de “construir puentes y no muros”: “Exhortamos al Pueblo de Dios a en las caravanas que llegan a la frontera a Cristo necesitado y, por lo tanto, dar a estas personas el apoyo que necesitan. No les consideren criminales”, recuerdan.

El episcopado también lamenta que los migrantes deban esperar “su turno para comparecer ante un juez estadounidense” para averiguar si recibirán o no asilo. Se está organizando un alojamiento decente para los refugiados privados de asilo en territorio estadounidense. Los obispos se oponen a “la falta de representación legal en el juicio ante el tribunal” y exhortan a los fieles a “unirse al Señor para abrazar, proteger, promover e integrar al inmigrante, como invitó el Papa Francisco a hacer durante la Jornada Mundial del Migrante y del Rifugiato de 2018”.
(PM/AP) (4/4/2019 Agencia Fides)

LA LUZ DEL EVANGELIO PARA RECONSTRUIR UN AFRICA RECONCILIADA




Kara (Agencia Fides) - "Demasiada sangre, demasiadas muertes en nuestras calles, demasiadas lágrimas y gritos y demasiados dramas en el corazón de la historia del continente africano", son las palabras que el padre Donald Zagore, teólogo de la Sociedad para las Misiones Africanas, hizo a la Agencia Fides hablando de las situaciones y acontecimientos cada vez más dramáticos que asolan el gran continente negro. "África tiene la triste reputación de ser un vasto cementerio al aire libre. Tras el reciente desastre aéreo de Ethiopian Airlines, con 157 muertos, tres países del sur de África, Mozambique, Zimbabue y Malawi, han sido afectados por el ciclón Idai, que ha ocasionado miles de muertos. En Malí, para el año 2018, las Naciones Unidas informaron de 500 civiles muertos y, actualmente, en la aldea de Ogossagou, unas 160 personas han sido asesinadas. Estas son solo algunas de las muchas tragedias - continúa el misionero - además de las masacres de Beni, Kivu Norte en Congo Kinshasa, que casi pueden considerarse un genocidio, las masacres en Nigeria, Camerún.... Son situaciones y cifras espantosas y chocantes".

"¿Cuándo dejará África de llorar a sus muertos para trabajar realmente en la reconstrucción del país? Cuna de la humanidad, hoy nuestro continente debe extraer las lecciones necesarias de su dolorosa historia, debe trabajar resueltamente para curar las heridas y superar el trauma. Hay que animarle a que pase de la África desgarrada y maltratada de ayer a la África reconciliada de mañana", insistió Zagore.

"Los desafíos en África son enormes. Debemos trabajar para construir, con respeto por las libertades y las personas, estados de derecho y justicia que rechacen categóricamente el lenguaje de la violencia y la impunidad como medio de expresión y de gobierno. Por esta razón, es esencial establecer un marco jurídico justo en la gestión y resolución de conflictos. Más allá de eso, África necesita hoy reinventar su mentalidad. Se necesita una verdadera revolución de la conciencia a través de la luz del Evangelio, alimentada por los valores del amor, la caridad y la paz", subrayó el religioso. 
(DZ/AP) (5/4/2019 Agencia Fides)

domingo, 17 de marzo de 2019

CELEBRANDO EL NACIMIENTO DE SAN DANIEL COMBONI

El Grupo Interprovincial  (GIP) del continente americano representado por hermanas misioneras combonianas  venidas de: Brasil, Ecuador, Perú, Costa Rica, México, Estados Unidos e Italia, se reunieron los días 12-20 de Marzo en la ciudad de Cuernavaca, Morelos, México, para participar al Taller de Elaboracion Proyectos organizado por la Dirección General de las Hermanas Misioneras Combonianas y facilitado por el señor  Charles Cámara procedente de la Diócesis Católica de Estocolmo, Suecia y la Hermana Orietta Pozzi Misionera Comboniana de Italia.
En este marco de estudio y aprendizaje, llegó el día 15 de marzo fecha en que recordamos el nacimiento de San Daniel Comboni el cual lo celebramos con una Eucaristía presidida por el P. Antonio misionero comboniano y en este marco de fiesta celebramos con grande gozo el 25 aniversario de Votos de nuestra hermana Sandra Amado misionera brasileña que ha trabajado por muchos años en Sudan del Sur. Una Eucaristía que de por si es misionera y vivida con personas procedentes de 4 continentes fue un momento de renovar la pasión misionera de seguir siendo testigos del reino hasta los últimos confines de la tierra.  Que San Daniel Comboni siga intercediendo por toda la familia comboniana para que fieles a la herencia de su carisma vivamos esta urgencia de llevar la alegría del evangelio a todos los pueblos que aún lo esperan.


viernes, 8 de marzo de 2019

MENSAJE DEL SANTO PADRE FRANCISCO PARA LA CUARESMA DE 2019

«La creación, expectante, está aguardando  la manifestación de los hijos de Dios» (Rm 8,19)




Queridos hermanos y hermanas:

Cada año, a través de la Madre Iglesia, Dios «concede a sus hijos anhelar, con el gozo de habernos purificado, la solemnidad de la Pascua, para que […] por la celebración de los misterios que nos dieron nueva vida, lleguemos a ser con plenitud hijos de Dios» (Prefacio I de Cuaresma). De este modo podemos caminar, de Pascua en Pascua, hacia el cumplimiento de aquella salvación que ya hemos recibido gracias al misterio pascual de Cristo: «Pues hemos sido salvados en esperanza» (Rm 8,24). Este misterio de salvación, que ya obra en nosotros durante la vida terrena, es un proceso dinámico que incluye también a la historia y a toda la creación. San Pablo llega a decir: «La creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios» (Rm 8,19). Desde esta perspectiva querría sugerir algunos puntos de reflexión, que acompañen nuestro camino de conversión en la próxima Cuaresma.

1. La redención de la creación

La celebración del Triduo Pascual de la pasión, muerte y resurrección de Cristo, culmen del año litúrgico, nos llama una y otra vez a vivir un itinerario de preparación, conscientes de que ser conformes a Cristo (cf. Rm 8,29) es un don inestimable de la misericordia de Dios.

Si el hombre vive como hijo de Dios, si vive como persona redimida, que se deja llevar por el Espíritu Santo (cf. Rm 8,14), y sabe reconocer y poner en práctica la ley de Dios, comenzando por la que está inscrita en su corazón y en la naturaleza, beneficia también a la creación, cooperando en su redención. Por esto, la creación —dice san Pablo— desea ardientemente que se manifiesten los hijos de Dios, es decir, que cuantos gozan de la gracia del misterio pascual de Jesús disfruten plenamente de sus frutos, destinados a alcanzar su maduración completa en la redención del mismo cuerpo humano. Cuando la caridad de Cristo transfigura la vida de los santos —espíritu, alma y cuerpo—, estos alaban a Dios y, con la oración, la contemplación y el arte hacen partícipes de ello también a las criaturas, como demuestra de forma admirable el “Cántico del hermano sol” de san Francisco de Asís (cf. Enc. Laudato si’, 87). Sin embargo, en este mundo la armonía generada por la redención está amenazada, hoy y siempre, por la fuerza negativa del pecado y de la muerte.

2. La fuerza destructiva del pecado

Efectivamente, cuando no vivimos como hijos de Dios, a menudo tenemos comportamientos destructivos hacia el prójimo y las demás criaturas —y también hacia nosotros mismos—, al considerar, más o menos conscientemente, que podemos usarlos como nos plazca. Entonces, domina la intemperancia y eso lleva a un estilo de vida que viola los límites que nuestra condición humana y la naturaleza nos piden respetar, y se siguen los deseos incontrolados que en el libro de la Sabiduría se atribuyen a los impíos, o sea a quienes no tienen a Dios como punto de referencia de sus acciones, ni una esperanza para el futuro (cf. 2,1-11). Si no anhelamos continuamente la Pascua, si no vivimos en el horizonte de la Resurrección, está claro que la lógica del todo y ya, del tener cada vez más acaba por imponerse.

Como sabemos, la causa de todo mal es el pecado, que desde su aparición entre los hombres interrumpió la comunión con Dios, con los demás y con la creación, a la cual estamos vinculados ante todo mediante nuestro cuerpo. El hecho de que se haya roto la comunión con Dios, también ha dañado la relación armoniosa de los seres humanos con el ambiente en el que están llamados a vivir, de manera que el jardín se ha transformado en un desierto (cf. Gn 3,17-18). Se trata del pecado que lleva al hombre a considerarse el dios de la creación, a sentirse su dueño absoluto y a no usarla para el fin deseado por el Creador, sino para su propio interés, en detrimento de las criaturas y de los demás.

Cuando se abandona la ley de Dios, la ley del amor, acaba triunfando la ley del más fuerte sobre el más débil. El pecado que anida en el corazón del hombre (cf. Mc 7,20-23) —y se manifiesta como avidez, afán por un bienestar desmedido, desinterés por el bien de los demás y a menudo también por el propio— lleva a la explotación de la creación, de las personas y del medio ambiente, según la codicia insaciable que considera todo deseo como un derecho y que antes o después acabará por destruir incluso a quien vive bajo su dominio.

3. La fuerza regeneradora del arrepentimiento y del perdón

Por esto, la creación tiene la irrefrenable necesidad de que se manifiesten los hijos de Dios, aquellos que se han convertido en una “nueva creación”: «Si alguno está en Cristo, es una criatura nueva. Lo viejo ha pasado, ha comenzado lo nuevo» (2 Co 5,17). En efecto, manifestándose, también la creación puede “celebrar la Pascua”: abrirse a los cielos nuevos y a la tierra nueva (cf. Ap 21,1). Y el camino hacia la Pascua nos llama precisamente a restaurar nuestro rostro y nuestro corazón de cristianos, mediante el arrepentimiento, la conversión y el perdón, para poder vivir toda la riqueza de la gracia del misterio pascual.

Esta “impaciencia”, esta expectación de la creación encontrará cumplimiento cuando se manifiesten los hijos de Dios, es decir cuando los cristianos y todos los hombres emprendan con decisión el “trabajo” que supone la conversión. Toda la creación está llamada a salir, junto con nosotros, «de la esclavitud de la corrupción para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios» (Rm 8,21). La Cuaresma es signo sacramental de esta conversión, es una llamada a los cristianos a encarnar más intensa y concretamente el misterio pascual en su vida personal, familiar y social, en particular, mediante el ayuno, la oración y la limosna.

Ayunar, o sea aprender a cambiar nuestra actitud con los demás y con las criaturas: de la tentación de “devorarlo” todo, para saciar nuestra avidez, a la capacidad de sufrir por amor, que puede colmar el vacío de nuestro corazón. Orar para saber renunciar a la idolatría y a la autosuficiencia de nuestro yo, y declararnos necesitados del Señor y de su misericordia. Dar limosna para salir de la necedad de vivir y acumularlo todo para nosotros mismos, creyendo que así nos aseguramos un futuro que no nos pertenece. Y volver a encontrar así la alegría del proyecto que Dios ha puesto en la creación y en nuestro corazón, es decir amarle, amar a nuestros hermanos y al mundo entero, y encontrar en este amor la verdadera felicidad.

Queridos hermanos y hermanas, la “Cuaresma” del Hijo de Dios fue un entrar en el desierto de la creación para hacer que volviese a ser aquel jardín de la comunión con Dios que era antes del pecado original (cf. Mc 1,12-13; Is 51,3). Que nuestra Cuaresma suponga recorrer ese mismo camino, para llevar también la esperanza de Cristo a la creación, que «será liberada de la esclavitud de la corrupción para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios» (Rm 8,21). No dejemos transcurrir en vano este tiempo favorable. Pidamos a Dios que nos ayude a emprender un camino de verdadera conversión. Abandonemos el egoísmo, la mirada fija en nosotros mismos, y dirijámonos a la Pascua de Jesús; hagámonos prójimos de nuestros hermanos y hermanas que pasan dificultades, compartiendo con ellos nuestros bienes espirituales y materiales. Así, acogiendo en lo concreto de nuestra vida la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte, atraeremos su fuerza transformadora también sobre la creación.

Vaticano, 4 de octubre de 2018 
Fiesta de san Francisco de Asís

Francisco