miércoles, 14 de febrero de 2018

UGANDA - JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO



El doce de Febrero celebramos la jornada mundial del enfermo. El papa en el Angelus  reflexionaba como estamos viviendo una cultura del desecho, usamos desechables que podemos tirar cuando no sirven y valoramos solo por su utilidad.

El problema es que en la cultura del desecho tendemos a ver a los enfermos y a los ancianos como
personas que no producen y dan problemas y a los que resultaría conveniente desechar, como podemos ver en la eutanasia cada vez mas común y aceptada. Vivir la cultura del desecho nos esta llevando a no atender a nuestros enfermos y ancianos, a hacerlos a un lado, a aceptar leyes que reduce los servicios sanitarios.

En una cultura del desecho dedicar un día donde oramos, compartimos y valoramos a nuestros enfermos se convierte en un grito de rebelión, de gritar al mundo que una persona vale por si misma y no por lo que produce. Es reconocer que todos somos hijos de Dios y que nuestros hermanos enfermos merecen ser cuidados, amados y protegidos. El papa nos pedía de verlos con amor, mostrarles que nos importan.

En el norte de Uganda se localiza el hospital de Matany donde habita la tribu de los Karimojong. Es un hospital de la diócesis de Moroto donde misioneras y misioneros Combonianos, consagrados y laicos, medicos del CUAM (Medicos con Africa) Missionary Sisters of Mary y buen numero de gente local trabajan juntos para brindar dignidad a los enfermos de esta region.

Para celebrar la Jornada Mundial del enfermo, los estudiantes de la escuela de enfermería del hospital, las señoras de limpieza, enfermeras y técnicos se pusieron de acuerdo para brindar de alegría a los pacientes. En el pequeño patio el la sección infantil del hospital, cantos, obras de teatro y bailes fueron presentado para alegría de todos. Los estudiantes de enfermería aprovecharon las obras de teatro para enseñar a los pacientes sobre la importancia de la hygiene, de no acudir a brujos y de dar a luz en el hospital para disminuir la mortalidad en madres durante el parto y de niños recién nacidos.

Al señoras de la limpieza fueron las que mas me conmovieron aun si no eran tan vistosas como los estudiantes. Ellas cantaron una canción que se traduciría “tu vida es mas importante que una vaca”. La gente reía y bailaba pero sobre todo recibía el mensaje de que las cosas, y las vacas que tan importantes son para los Karimojong, nunca serán mas importantes que nuestra vida y la vida de la
gente a la que amamos.

Les invito de acercarse a los que están enfermos y a los ancianos y darles un poquito de felicidad. Si en cambio eres tu quien esta enfermo, ofrece tu dolor por la misión y por aquellos que necesitan sentir el amor de Cristo. Dios les bendiga.






lunes, 12 de febrero de 2018

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LA CUARESMA 2018

«Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» 
(Mt 24,12)


Queridos hermanos y hermanas:

Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión», que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida. Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (24,12). Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que está ambientado en Jerusalén, en el Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la pasión del Señor. Jesús, respondiendo a una pregunta de sus discípulos, anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañarán a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio.

Los falsos profetas
Escuchemos este pasaje y preguntémonos: ¿qué formas asumen los falsos profetas?
Son como «encantadores de serpientes», o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren. Cuántos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer momentáneo, al que se le confunde con la felicidad. Cuántos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusión del dinero, que los hace en realidad esclavos del lucro o de intereses mezquinos. Cuántos viven pensando que se bastan a sí mismos y caen presa de la soledad.

Otros falsos profetas son esos «charlatanes» que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos, remedios que sin embargo resultan ser completamente inútiles: cuántos son los jóvenes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de «usar y tirar», de ganancias fáciles pero deshonestas. Cuántos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las relaciones parecen más sencillas y rápidas pero que después resultan dramáticamente sin sentido. Estos estafadores no sólo ofrecen cosas sin valor sino que quitan lo más valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el engaño de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos… haciéndonos caer en el ridículo; y el ridículo no tiene vuelta atrás. No es una sorpresa: desde siempre el demonio, que es «mentiroso y padre de la mentira» (Jn 8,44), presenta el mal como bien y lo falso como verdadero, para confundir el corazón del hombre. Cada uno de nosotros, por tanto, está llamado a discernir y a examinar en su corazón si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien.

Un corazón frío
Dante Alighieri, en su descripción del infierno, se imagina al diablo sentado en un trono de hielo; su morada es el hielo del amor extinguido. Preguntémonos entonces: ¿cómo se enfría en nosotros la caridad? ¿Cuáles son las señales que nos indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros?
Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, «raíz de todos los males» (1 Tm 6,10); a esta le sigue el rechazo de Dios y, por tanto, el no querer buscar consuelo en él, prefiriendo quedarnos con nuestra desolación antes que sentirnos confortados por su Palabra y sus Sacramentos. Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras «certezas»: el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, así como el prójimo que no corresponde a nuestras expectativas.
También la creación es un testigo silencioso de este enfriamiento de la caridad: la tierra está envenenada a causa de los desechos arrojados por negligencia e interés; los mares, también contaminados, tienen que recubrir por desgracia los restos de tantos náufragos de las migraciones forzadas; los cielos —que en el designio de Dios cantan su gloria— se ven surcados por máquinas que hacen llover instrumentos de muerte.

El amor se enfría también en nuestras comunidades: en la Exhortación apostólica Evangelii gaudium traté de describir las señales más evidentes de esta falta de amor. estas son: la acedia egoísta, el pesimismo estéril, la tentación de aislarse y de entablar continuas guerras fratricidas, la mentalidad mundana que induce a ocuparse sólo de lo aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero.

¿Qué podemos hacer?
Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos que antes he descrito, la Iglesia, nuestra madre y maestra, además de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oración, la limosna y el ayuno.

El hecho de dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos, para buscar finalmente el consuelo en Dios. Él es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.

El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es sólo mío. Cuánto desearía que la limosna se convirtiera para todos en un auténtico estilo de vida. Al igual que, como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los Apóstoles y viésemos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia. A este propósito hago mía la exhortación de san Pablo, cuando invitaba a los corintios a participar en la colecta para la comunidad de Jerusalén: «Os conviene» (2 Co 8,10). Esto vale especialmente en Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de iglesias y poblaciones que pasan por dificultades. Y cuánto querría que también en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pensáramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: cada limosna es una ocasión para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos; y si él hoy se sirve de mí para ayudar a un hermano, ¿no va a proveer también mañana a mis necesidades, él, que no se deja ganar por nadie en generosidad?

El ayuno, por último, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.

Querría que mi voz traspasara las fronteras de la Iglesia Católica, para que llegara a todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, dispuestos a escuchar a Dios. Si se sienten afligidos como nosotros, porque en el mundo se extiende la iniquidad, si les preocupa la frialdad que paraliza el corazón y las obras, si ven que se debilita el sentido de una misma humanidad, únanse a nosotros para invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos.

El fuego de la Pascua
Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.

Una ocasión propicia será la iniciativa «24 horas para el Señor», que este año nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliación en un contexto de adoración eucarística. En el 2018 tendrá lugar el viernes 9 y el sábado 10 de marzo, inspirándose en las palabras del Salmo 130,4: «De ti procede el perdón». En cada diócesis, al menos una iglesia permanecerá abierta durante 24 horas seguidas, para permitir la oración de adoración y la confesión sacramental.

En la noche de Pascua reviviremos el sugestivo rito de encender el cirio pascual: la luz que proviene del «fuego nuevo» poco a poco disipará la oscuridad e iluminará la asamblea litúrgica. «Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu», para que todos podamos vivir la misma experiencia de los discípulos de Emaús: después de escuchar la Palabra del Señor y de alimentarnos con el Pan eucarístico nuestro corazón volverá a arder de fe, esperanza y caridad.

Los bendigo de todo corazón y rezo por ustedes. No se olviden de rezar por mí.
Vaticano, 1 de noviembre de 2017 Solemnidad de Todos los Santos
FRANCISCO

miércoles, 7 de febrero de 2018

DIA MUNDIAL CONTRA LA TRATA: EL PAPA LLAMA A "UNIR FUERZAS" PARA PROTEGER A LAS VICTIMAS

Lema: “Migración sin trata. ¡Sí a la libertad! No a la trata!”



(ZENIT – 7 feb. 2018).- El Papa Francisco invita a todos, ciudadanos e instituciones, a “unir fuerzas” para prevenir la trata y garantizar la protección y asistencia a las víctimas.

El Santo Padre ha recordado en la Audiencia General que mañana, 8 de febrero de 2018, fiesta litúrgica de Santa Josefina Bakhita, se celebrará la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata.

Así, Francisco ha exhortado a orar “para que el Señor convierta los corazones de los traficantes” y “brinde la esperanza de recuperar la libertad” para aquellos que sufren de esta plaga vergonzosa.

“Migración sin trata”

El tema de este año es “Migración sin trata. ¡Sí a la libertad! No a la trata!”, ha anunciado Francisco.

“Con pocas posibilidades de canales regulares, muchos migrantes deciden aventurarse de otras maneras, donde a menudo se esperan abusos de todo tipo, explotación y esclavitud”, ha explicado el Papa.

sábado, 3 de febrero de 2018

EL PAPA FRANCISCO A LOS CONSAGRADOS: SOIS EL AMANECER DE LA IGLESIA


Redacción ACI Prensa

El Papa Francisco recordó la importancia que tienen para la Iglesia los consagrados y consagradas, que viven a contracorriente en un mundo que “rechaza fácilmente la pobreza, la castidad y la obediencia”. “Sois el amanecer de la Iglesia”, aseguró.

El Santo Padre ofreció esta enseñanza en la homilía de la Misa que presidió este viernes 2 de febrero en la Basílica de San Pedro del Vaticano, con motivo de la Fiesta de la Presentación del Señor y de la XXII Jornada Mundial de la Vida Consagrada.

A la celebración, que comenzó con la bendición de las velas y la procesión solemne, asistieron miembros de los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica.

En su homilía, el Papa explicó que la Fiesta de la Presentación del Señor, que conmemora la presentación de Jesús en el Templo de Jerusalén, se celebra 40 días después de la Navidad, cuando, “entrando en el Templo, va al encuentro de su pueblo”.

Francisco señaló que “en el Oriente cristiano, a esta fiesta se la llama precisamente la ‘Fiesta del encuentro’: es el encuentro entre el Niño Dios, que trae novedad, y la humanidad que espera, representada por los ancianos en el templo”.

Así, centró su reflexión en la importancia del encuentro y de mantener la memoria.

En concreto, reflexionó sobre el encuentro que se produce en el Templo entre María y José, y Simeón y Ana. Una pareja joven y una anciana.


“Los ancianos reciben de los jóvenes, y los jóvenes de los ancianos. María y José encuentran en el Templo las raíces del pueblo y esto es importante, porque la promesa de Dios no se realiza individualmente y de una sola vez, sino juntos y a lo largo de la historia”, señaló.

Además, en el Templo, María y José encontraron también “las raíces de la fe, porque la fe no es una noción que se aprende en un libro, sino el arte de vivir con Dios, que se consigue por la experiencia de quien nos ha precedido en el camino”.

De esa manera, “los dos jóvenes, encontrándose con los ancianos, se encuentran a sí mismos. Y los dos ancianos, hacia el final de sus días, reciben a Jesús, que es el sentido a sus vidas”. “En ese encuentro los jóvenes descubren su misión y los ancianos realizan sus sueños. Y todo esto porque en el centro del encuentro está Jesús”.

Francisco se dirigió a los consagrados y consagradas y les recordó que su vocación “comenzó gracias al encuentro con el Señor. De un encuentro y de una llamada nació el camino de la consagración”.

“Es necesario hacer memoria de ello. Y si recordamos bien veremos que en ese encuentro no estábamos solos con Jesús: estaba también el pueblo de Dios, la Iglesia, jóvenes y ancianos, como en el Evangelio”, afirmó.

El Papa dijo que “cuando uno se encuentra en el Señor no tardan en llegar las sorpresas de Dios. Para dejar que sucedan en la vida consagrada es bueno recordar que no se puede renovar el encuentro con el Señor sin el otro: nunca dejar atrás, nunca hacer descartes generacionales, sino acompañarse cada día, con el Señor en el centro”.

Ese encuentro entre jóvenes y ancianos también debe darse en el interior de los Institutos de Vida Consagrada, porque “la juventud de un instituto está en ir a las raíces, escuchando a los ancianos. No hay futuro sin este encuentro”.

“Si los jóvenes están llamados a abrir nuevas puertas, los ancianos tienen las llaves”, insistió.

Francisco lamentó que “la vida frenética de hoy lleva a cerrar muchas puertas al encuentro, a menudo por el miedo al otro. Que no sea así en la vida consagrada: el hermano y la hermana que Dios me da son parte de mi historia, son dones que hay que custodiar. No vaya a suceder que miremos más la pantalla del teléfono que los ojos del hermano, o que nos fijemos más en nuestros programas que en el Señor”.

Señaló que “la vida consagrada nace y renace del encuentro con Jesús tal como es: pobre, casto y obediente” y se mueve por una doble vía, que es por un lado la iniciativa amorosa de Dios, y por otro lado la respuesta de la persona, “que es de amor verdadero cuando se da sin peros ni excusas”.


“Mientras la vida del mundo trata de acumular, la vida consagrada deja las riquezas que son pasajeras para abrazar a Aquel que permanece”, afirmó.

Además dijo que “mientras la vida del mundo deja pronto con las manos y el corazón vacíos, la vida según Jesús colma de paz hasta el final”.

El Papa también aseguró a los consagrados y consagradas que “tener al Señor en las manos es el antídoto contra el misticismo aislado y el activismo desenfrenado, porque el encuentro real con Jesús endereza tanto al devoto sentimental como al frenético factótum”.

“Vivir el encuentro con Jesús es también el remedio para la parálisis de la normalidad, es abrirse a la cotidiana agitación de la gracia. Dejarse encontrar por Jesús, ayudar a encontrar a Jesús: este es el secreto para mantener viva la llama de la vida espiritual. Es la manera de escapar a una vida asfixiada, dominada por los lamentos, la amargura y las inevitables decepciones”.

Por último, el Santo Padre les animó a ir contracorriente, como las mujeres que encontraron vacío el sepulcro de Jesús: “También vosotros vais por el mundo a contracorriente: la vida del mundo rechaza fácilmente la pobreza, la castidad y la obediencia. Pero, al igual que aquellas mujeres, vais adelante, a pesar de la preocupación por las piedras pesadas que hay que remover”.

“Y al igual que aquellas mujeres, las primeras que encontraron al Señor resucitado y vivo, os abrazáis a Él y lo anunciáis inmediatamente a los hermanos, con los ojos que brillan de alegría. Sois por tanto el amanecer perenne de la Iglesia”, concluyó.

EL SALVADOR- OBISPOS DE EL SALVADOR VIAJARAN A ESTADOS UNIDOS PARA ABORDAR SITUACION DE MIGRANTES

(Fuente: ACI Prensa)
Una delegación de cuatro obispos de El Salvador viajará a Estados Unidos para reunirse con sus pares de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) y coordinar acciones para solucionar la situación de los migrantes salvadoreños afectados por la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS).

El TPS es un programa temporal, renovable y autorizado otorgado a los nacionales de países golpeados por la guerra o desastres naturales; y que les permite quedarse y trabajar legalmente en Estados Unidos durante un periodo, hasta que sea seguro volver a sus países de origen.

En el caso de El Salvador, el TPS fue otorgado luego de los sucesivos terremotos de enero y febrero de 2001. Sin embargo, el 8 de enero el gobierno de Donald Trump eliminó este estatus para los migrantes salvadoreños y tendrán hasta septiembre de 2019 para dejar Estados Unidos o regularizar su situación.

Según el gobierno estadounidense, serían unas 195 mil personas afectadas. Sin embargo, la agencia vaticana Fides informó que de acuerdo con “recientes estimaciones en el país viven otros 2 millones más de salvadoreños”.


“Junto con los obispos estadounidenses, que tanto nos han apoyado, queremos influir ante las autoridades civiles, para encontrar una solución que favorezca a nuestros hermanos salvadoreños”, declaró el Arzobispo de San Salvador, Mons. José Luis Escobar Alas, anunciando el próximo viaje.

Según Fides, en un comunicado los obispos salvadoreños respaldaron a Mons. Luis Escobar Alas, que en días recientes expresó “la solidaridad de la Iglesia con nuestros hermanos migrantes y ha pedido respeto a su dignidad de personas de bien”.

“Como pastores de este pueblo nos comprometemos a acompañarles en la lucha por sus legítimos derechos y en caso necesario ofrecemos nuestro apoyo a quienes puedan verse obligados a volver al Salvador”, indicó el comunicado publicado al término de la Asamblea Ordinaria de la CES.

Según el documento, en su asamblea los obispos también reflexionaron sobre las elecciones parlamentarias y municipales del 4 de marzo. “Notamos bastante apatía, desencanto y frustración porque muchos de nuestros dirigentes no han estado a la altura de lo que el pueblo espera y necesita”, señalaron.

“Son muchos los que consideran la política como una práctica caracterizada por la demagogia, la superficialidad y la corrupción, que tiene como fin el beneficio propio o del partido a costa de la población”, indicaron.


Sin embargo, señalaron que también se ven “signos de esperanza”, por ello recordaron a las instituciones que tienen el deber de trabajar para que la política recupere su dignidad.

Asimismo, invitaron a los ciudadanos a dar “un voto libre, responsable y consciente”.

ÁFRICA/CHAD - CRISIS SOCIAL Y POLITICA, LA IGLESIA PROMUEVE EL BIEN COMUN

N’Djamena (Agencia Fides) – La población de Chad está experimentando un momento de gran dificultad. La caída en los precios del petróleo ha socavado la economía. Los principales sindicatos han llamado a “una huelga general sin límites” para protestar contra las medidas de austeridad del gobierno, que ha recortado los salarios de los funcionarios. Los líderes de la sociedad civil han desafiado los recortes salariales y también han denunciado las acciones represivas de las autoridades y la prohibición de las iniciativas pacíficas. La policía ha disparado gases lacrimógenos en N'Djamena para dispersar las reuniones estudiantiles y un centenar de personas han sido arrestadas. En una fase de fuertes tensiones sociales y políticas, la Iglesia local invita a la población y a las instituciones a “hacer su parte, en la dirección del bien común, para sacar al país de la crisis”, sin ceder “a la violencia y al desaliento”, observa en una entrevista con la Agencia Fides el p. Franco Martellozzo, misionero jesuita, en Chad desde hace más de cincuenta años.

El p. Martellozzo explica: “Es un momento objetivamente difícil a nivel social. La población ha sido puesta a prueba. Los sitios de trabajo públicos están bloqueados, incluidos los que afectan a escuelas y hospitales. Todo está parado. Los salarios se pagan con mucho retraso o incluso son recortados. Los recortes provocan huelgas especialmente en el sector escolar”. La crisis es generalizada especialmente en los grandes centros y afecta especialmente al empleo público, “mientras que los agricultores y ganaderos están menos interesados, aunque el cambio climático está afectando negativamente a los cultivos y el ganado”, dice el misionero.

Chad también se encuentra en el centro de la región del Sahel, que se ha vuelto particularmente inestable en los últimos años. El este, tiene que lidiar con la crisis sudanesa, al sur con la centro-africana y en el oeste con la de Camerún (tensiones entre los hablantes anglofonos y francofonos) y con Nigeria. El tráfico de los migrantes pasa por el norte y se sienten las tensiones libias. El fenómeno del fundamentalismo islámico también es preocupante, aunque “el grupo Boko Haram, según los funcionarios del área del Lago Chad, no ha logrado echar raíces en el país”, afirma el p. Franco. En esta situación de crisis, concluye el jesuita, “la comunidad católica da un anuncio de esperanza y se ofrece a sí misma, poniendo a disposición sus recursos humanos, espirituales y materiales para satisfacer las necesidades de las personas, especialmente las más frágiles y necesitadas, en la perspectiva del bien común”, como hace el “Magis” (Movimiento de Acción de los Jesuitas Italianos para el Desarrollo). (EC-PA) (Agencia Fides 31/1/2018)