lunes, 7 de mayo de 2018

PANAMA MISIONERA


Los días 4,5,6 de Mayo se llevó a cabo el Taller de Evangelizar con Alegría facilitado por la hna. María Soledad Sáenz Misionera Comboniana quien fue invitada por el equipo de la Comisión Nacional de Animación Misionera de Panamá (CoNAM).
La Comisión Nacional fue creada hace 31 años y surge como una respuesta de la Conferencia Episcopal Panameña, para asumir el reto de la nueva evangelización propuesta por el entonces Papa Juan Pablo II en el marco de la celebración del  V°  Centenario de la primera evangelización en América.

Los objetivos son:
Colaborar en la animación misionera, despertando conciencia de las necesidades que existen en la Iglesia de Panamá y mundo.

Promover la formación integral de los laicos misioneros fomentando una espiritualidad de comunión.
Apoyar las actividades misioneras dando su tiempo dentro y fuera del país. (Ad Intra, Ad Extra, Ad Gentes).

Al momento el presidente de la Comisión es: Mons. Edgardo Cedeño SVD y la Directora Ejecutiva Profa. Fulvia Martínez.
Durante estos días reflexionamos como intensificar nuestro ser misionero a través de la Animación Misionera en las 8 diócesis de Panamá y abrirnos al grito de los pueblos que aún no conocen a Cristo en el resto del mundo.

Uno de los momentos más fuertes que se está viviendo como Iglesia Panameña es la preparación de la Jornada Mundial de la Juventud donde esta comisión intenta sobre todo a través de la formación promover y contagiar a los jóvenes de esta Misión de la Iglesia, SER MISIONERA.

No faltaron los cantos y las danzas con sus características afro e indígenas que son una gran riqueza en este país.

Salimos todos fortificados en el Espíritu y con la Pasión Misionera de que Jesucristo sea conocido y vivido hasta los últimos confines de la tierra.  La inquietud principal que todos los pueblos, todas las personas en el mundo entero tengan vida y vida en abundancia!!!!.

Gracias Panamá por tu ser Misionero, sigue siendo Testigo de ello más allá de tus fronteras.

REPUBLICA CENTROAFRICANA: EL PAPA FRANCISCO PIDE EL FIN DE LA VIOLENCIA Y DE LAS VENGANZAS


El Papa Francisco pidió el fin de la violencia y de las venganzas en la República Centroafricana, país sumido en una cruenta guerra civil y en el que el pasado 1 de mayo fallecieron 16 personas, entre ellas un sacerdote, y otras 99 resultaron heridas durante el ataque contra una iglesia en la ciudad de Bangui.

“Invito a rezar por la población de la República Centroafricana, país que he tenido la alegría de visitar y que llevo en el corazón, donde en los días pasados han tenido lugar graves episodios de violencia con numerosos muertos y heridos, entre ellos un sacerdote”, fueron las palabras del Santo Padre tras el rezo del Regina Coeli en el Vaticano este domingo 6 de mayo.


“Que el Señor, por intercesión de la Virgen María, ayude a todos a decir no a la violencia y a la venganza para construir juntos la paz”.

Según informaron diferentes corresponsalías de prensa destacadas en este país africano, varios hombres armados entraron en la iglesia católica de Nuestra Señora de Fátima y dispararon a los 200 asistentes que se encontraban celebrando la fiesta de San José.

Según se informó en un primer momento, y posteriormente se confirmó, el ataque fue perpetrado por la milicia musulmana PK5, también conocida como “La Fuerza”. Este grupo terrorista se encuentra en guerra tanto contra las fuerzas gubernamentales como contra las milicias cristianas e, incluso, contra otros grupos musulmanes.

La iglesia de Nuestra Señora de Fátima ya fue objeto de un ataque terrorista en mayo de 2015 en donde murieron 15 personas.

Desde el 2013 la República Centroafricana ha sido objeto de numerosos ataques por el complicado proceso de transición que afronta el país y que ha desatado una ola de violencia por el choque entre los grupos armados Séléka y los “antibalaka”, que ha hecho que casi un millón de personas se encuentren desplazadas.

ÁFRICA/REP. CENTROAFRICANA - "LA VIOLENCIA DEL 1 DE MAYO FRUTO DE UN PLAN MACHIAVELICO PARA REPARTIRSE EL PAIS" DENUNCIAN LOS LIDERES RELIGIOSOS



Bangui (Agencia Fides) - La violencia que ha golpeado Bangui en los últimos días “es la manifestación de un plan maquiavélico creado por algunos países conocidos que se hacen llamar amigos, con la complicidad de algunos patriotas”. Lo afirma la Plataforma de Líderes Religiosos por la Paz, denunciando las causas de la “masacre ciega e innoble perpetrada 1 de mayo” en la parroquia Notre Dame de Fátima que causó la muerte de varios creyentes y civiles inocentes, incluido el padre Albert Toungoumala Baba, además de un centenar de heridos” (véase Fides 2/5/2018).
Según los líderes religiosos del país, los objetivos que persiguen los incitadores de la violencia son: repartirse el país; hacer que Centroáfrica sea ingobernable; y si fuese necesario, ponerlo bajo un protectorado. “Todas las confesiones religiosas de Centroáfrica se oponen firmemente a estas acciones de desestabilización”, se lee en una declaración enviada a la Agencia Fides, desde la plataforma de líderes religiosos. El cardenal Dieudonné Nzapalainga, arzobispo de Bangui, colabora con esta plataforma por la parte católica. Tras la masacre el Cardenal Nzapalainga se había interrogado sobre la existencia de “una agenda oculta” que dirige las acciones de los perpetradores de la masacre (véase Fides 3/5/2018). Ahora quienes denuncian una maniobra de desestabilización de la República Centroafricana son todas las principales confesiones religiosas del país, cuyos líderes invitan a la población y en particular a los jóvenes, a “mantener la calma y a no dejarse arrastrar por el odio y la violencia”.

Los líderes religiosos, denunciando las “acciones concertadas para informar a la opinión pública nacional e internacional sobre el grave peligro que amenaza la vida de nuestra nación”, han decidido proclamar “tres días de oración en todas las iglesias y mezquitas, el 10, 11 y 12 de mayo, para pedir el retorno de la paz en los corazones y las almas y la salvaguardia del país de los peligros a los que lo empujan sus enemigos”.

Por último, los líderes religiosos piden al gobierno y a la MINUSCA (Misión de la ONU en la República Centroafricana) que “hagan todo lo posible por llevar a los autores de estos actos de odio ante la justicia”.

Después de la oración del Regina Coeli, este domingo 6 de mayo, el Papa Francisco dirigió una “invitación a orar por el pueblo de la República Centroafricana, un país que tuve la alegría de visitar y que llevo en mi corazón, y donde en los últimos días han ocurrido graves actos de violencia con numerosos muertos y heridos, incluido un sacerdote. Por la intercesión de la Virgen María, que el Señor ayude a todos a decir no a la violencia y a la venganza, para construir juntos la paz”. (L.M.) (Agencia Fides 7/5/2018)

martes, 24 de abril de 2018

ÁFRICA/SUDÁN DEL SUR - "UN GESTO DE PAZ EN UN PAIS DESGARRADO POR LA GUERRA"

“Un gesto de paz en un país desgarrado por la guerra”, asegura monseñor Kussala tras la colocación de la primera piedra del hospital de Nzara
martes, 24 abril 2018 sanidad   obispos   cáritas  



Juba (Agencia Fides) -. “La Iglesia colabora para complementar los esfuerzos del gobierno en la prestación de asistencia básica a las personas necesitadas”, explicó a la Agencia Fides monseñor Eduardo Hiiboro Barani Kussala, obispo de Tombura-Yambio (Sudán del Sur) , y presidente de la Conferencia Episcopal que reúne a los obispos de Sudán y Sudán del Sur. El 21 de abril, monseñor Barani presidió el la colocación de la primera piedra de un centro de salud en su diócesis que incluirá una clínica, un ala materno infantil, una sala de cirugía y un banco de sangre. El nuevo centro se construirá en Nzara, un pequeño pueblo ubicado a unos 24 kilómetros al noroeste de Yambio.

“La ceremonia de hoy marca el paso de las palabras a los hechos”, dijo monseñor Kussala. “Desde que me convertí en obispo, hace casi diez años, siempre he rezado y trabajado para procurar la construcción un centro de salud eficiente para los más necesitados. A pesar del daño continuo que provoca la guerra civil en nuestro país, hoy somos testigos de un activo gesto de paz, que se desmarca fuertemente de la guerra”. Los combates estallaron en Sudán del Sur en diciembre de 2013, cuando el presidente Salva Kiir acusó a su ex vicepresidente, Riek Machar, de intentar un golpe de estado, acusaciones que Machar rechazó.

“La colocación de la primera piedra marca el inicio de los trabajos de construcción del nuevo hospital auxiliar”, indicó monseñor Kussala, que agradeció su apoyo a los socios que económicamente han hecho viable el proyecto. “El proyecto está promovido por la diócesis de Tombura-Yambio, los misioneros Combonianos, la CMMB (Catholic Medical Mission Board), la Fundación Edmond Rice, el Fondo de Ayuda para Sudán y muchos de nuestros amigos más cercanos”, explicó monseñor Barani.

“Creo que estas noticias pueden ser útiles, ya que de Sudán del Sur solo llegan noticias tristes”, afirmó monseñor Barani. Sobre por qué se ha escogido Nzara, el obispo explicó que “la decisión se tomó sobre la base de acuerdo a varios criterios como el tamaño del sitio y su ubicación, y el interés de nuestra diócesis en esta zona donde gastamos casi el 50% de nuestro presupuesto anual. El tamaño del terreno y del edificio que se construirá se eligió de cara a posibles ampliaciones”.

“Desde el primer día del inicio del proyecto, lo confié a Santa Teresa del Niño Jesús, a Santa Josefina Bakhita, a monseñor Titarani Gasi Abangite, el difunto obispo de la diócesis y al Señor Resucitado, para que finalmente pudiera construirse un centro de salud digno para nuestro pueblo”, dijo monseñor Barani, quien concluyó asegurando que “Santa Teresa reza por nosotros y por todos los que están involucrados en este proyecto para ser bendecidos y lo puedan llevar a cabo” . 
(DBO) (LM) (Agencia Fides 24/4/2018)

viernes, 20 de abril de 2018

CONVOCAN JORNADA DE ORACION Y AYUNO POR LA PAZ EN NICARAGUA


POR MARÍA XIMENA RONDÓN | ACI Prensa

Debido a la violencia ejercida por la policía y grupos afines al Gobierno de Nicaragua contra quienes protestan por las reformas del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS), la Diócesis de Jinotega ha convocado a una jornada de oración y ayuno por la paz.

Desde el miércoles 18 de abril, la capital Managua es escenario de las protestas luego que el Gobierno decretó el aumento del aporte de los trabajadores y empleadores al INSS, y la deducción mensual del 5% a los pensionados por vejez, invalidez e incapacidad.

La represión contra estas manifestaciones ha dejado tres muertos y decenas de heridos. También se han perpetrado daños a inmuebles y robos.

Ante esta situación, el Obispo de Jinotega, Mons. Carlos Enrique Herrera, invitó a “los sacerdotes y fieles, a convocar hoy y mañana en todas las parroquias a una jornada de oración y de ayuno, por la paz en Nicaragua”.

Aseguró que “es de conocimiento de la comunidad nacional e internacional, la violencia por parte de grupos afines al gobierno y la Policía, contra las personas que reclaman sus derechos en defensa de su bienestar sanitario y económico en el Seguro Social. Estas actitudes de las autoridades gubernamentales son condenables”, dijo en un comunicado.

“Invito a las autoridades correspondientes a una reflexión seria y sincera, que involucre a todos los sectores del país y que resuelva la crisis que puede acrecentar”, expresó Mons. Herrera.

Otros Prelados que se han sumado al llamado de paz y respeto a los ciudadanos son el Obispo Auxiliar de Managua (Nicaragua), Mons. Silvio Báez, quien ayer, a través de su cuenta de Twitter, pidió al régimen de Daniel Ortega que “¡respeten la libertad y la dignidad del pueblo!”.

“¡Que el Gobierno de Nicaragua demuestre un poco de sensatez! ¡Basta de usar grupos violentos contra la población que tiene derecho a la protesta justa!”, escribió.

Además, hoy 20 de abril denunció en un tuit que “la Policía ha querido entrar al recinto de la Catedral de Managua donde se han refugiado algunos de estudiantes pacíficamente y están recibiendo víveres de parte de la gente”.

Según informaron los medios locales, durante esta mañana decenas de estudiantes se agruparon en el templo para organizar sus protestas contra las reformas del INSS.

Por su parte, el Arzobispo de Managua, Cardenal Leopoldo José Brenes, lamentó que “entre hermanos podamos enfrentarnos y llegar a situaciones bastante difíciles donde haya golpes y hayan heridos”.

domingo, 15 de abril de 2018

ÁFRICA/R.D CONGO - FRENTE A UN SISTEMA POLITICO OPRESOR, EL EVANGELIO ES LA ESPERANZA PARA LOS JOVENES CONGOLEÑOS


 Kinshasa (Agencia Fides) - La situación sociopolítica, económica y
humanitaria en República Democrática del Congo (RDC) es dramática, pero los jóvenes congoleños no han perdido la esperanza y continúan con la lucha por la democracia y por el bien común. “Después de la caída de la dictadura de Mobutu, -que nos ha esclavizado durante treinta años-, teníamos la ilusión de librarnos de los depredadores y del peso de la pobreza y llegar por fin a un estado de derecho”, señala el padre Simon-Pierre Kakiau, misionero congoleño y teólogo de la Sociedad para las Misiones Africanas (SMA). “Sin embargo, -continúa el padre Kakiau-, la realidad congoleña muestra que fue solo un cambio de régimen y que el sistema opresor y la especulación económica han echado raíces. En este contexto, el destino de la juventud congoleña, como el de toda la nación, es incierto. Y hay señales negativas que provocan gran preocupación como la persistencia de la guerra, alimentada por las diversas milicias en el este y en el centro del país; la crisis preelectoral que condujo a la división entre gobernantes y gobernados; la diferencia entre el crecimiento y la inflación; el deterioro de las infraestructuras de transporte y de la calidad de vida (hambruna, falta de agua potable, electricidad y acceso a la asistencia sanitaria básica); y la inseguridad y los secuestros en Kinshasa y en zonas controladas por las milicias”. Ante esta trágica situación, “¿cuál será la RDC de mañana? ¿RDC no ha sufrido ya suficiente? ¿Y cuál es el papel de la Iglesia local en esta fase histórica?”, se pregunta el misionero. “En virtud de su misión profética, la Iglesia sigue siendo la única esperanza para los jóvenes. No se limita solo a denunciar la injusticia social sino que también ayuda a los jóvenes congoleños con sus enseñanzas sobre el Evangelio y el servicio social, dándoles la esperanza de un futuro mejor. La Iglesia es una fuerza moral para la nación en este período tan oscuro en la historia de República Democrática del Congo”.

“Después del grave fraude electoral de 2011, -recuerda Fidesel padre Kakiau-, solo la Iglesia declaró abiertamente que las elecciones no estaban en conformidad con la justicia ni con la ley. Desde ese momento, la única palabra que los congoleños escuchan es la de la Iglesia. Gracias al acompañamiento de sus pastores, los jóvenes son conscientes de que su destino y el de la nación está en sus manos”.

El misionero explica que en el pasado se decía que “los demás eran responsables de nuestra pobreza, especialmente los occidentales”. Ahora está en marcha un renacimiento moral de los jóvenes congoleños. La juventud congoleña, a través del acompañamiento de la Iglesia, se siente responsable del destino de su país y está lista, incluso, para el sacrificio. Muchos murieron durante las marchas pacíficas del 31 de diciembre de 2017, del 21 de enero y del 25 de febrero de 2018. Muchos otros siguen en prisión u hospitalizados. “A pesar de la dura represión de la policía, nuestros jóvenes siempre están listos para seguir adelante, para hacer de República Democrática del Congo un estado democrático donde el bien común sea la esencia de cualquier acción política”. En los últimos años los jóvenes congoleños han desarrollado un fuerte sentido de patriotismo, concluye el misionero, que “los hace dispuestos a sacrificarse y convertirse en los protagonistas de su destino. El Evangelio de la esperanza es su guía. Siguen luchando para garantizar un futuro de justicia y paz, por el bien de la nación”. (SPK / AP) (13/04/2018 Agencia Fides)

HACER CAUSA COMUN CON EL MUNDO DE HOY - FORUM SOCIAL MUNDIAL

Otro mundo es posible.  Este nuevo mundo es el Reino del Padre.  Del 10-20 marzo, nos reunimos en Salvador de Bahia (Brasil)  para participar a dos Foros Sociales:  el Foro Social Mundial y el Foro Comboniano.  Somos cincuenta misioneras y misioneros y nos presentamos como “Comboni network” identificandonos como laicos, hermanas, hermanos, sacerdotes de la Familia Comboniana.  Somos de Africa:  Congo, Kenya, Sur Sudan, de Europa, America Latina y Estados Unidos.

La carta de “bienvenida” nos lleva a la Galilea de las Naciones:  “Salvador”  Tierra de resistencia negra, de culturas afrodescendientes, de camino comboniano a lo largo de las fronteras de la ciudad y de la fe.  En estas periferias, misiòn significa dialogo con el “diverso”, escucha de Dios que conversa con la pluralidad de las religiones, reconstrucciòn cuotidiana de la comunidad, profecia de paz y reconciliaciòn hasta que haya heridas abiertas por la violencia”.

El tema del Foro Social Mundial fue “Resistir es crear, Resistir es transformar”.  Este tema en el Foro Comboniano se convierte en “Ministerialidad y trabajar en red:  como colaborar con las otras organizaciones”.  Los días que estuvimos juntos se dividieron entre la participación al FSM y las reflexiones entre nosotros en el FC.  La idea de unir dos eventos nace desde el FSM en Nairobi para reducir viajes y permitir a los responsables de Justicia y Pas de las diversas provincias de la Familia Comboniana encontrarse en un contexto apropiado.  La línea de fondo, a partir de la Galilea de las Naciones, es el redescubrir la espiritualidad de la justicia y de la paz traducida en las diversas actividades, experiencias y sobretodo en una metodología de evangelización y un estilo de vida que de la Buena Noticia de Jesus al centro del empeño por la justicia social en medio del encuentro de las culturas y de las religiones.
Los dos primeros días, 10 y 11 de Marzo, fueron un tiempo de acogida para quien debía llegar de Brasil, el grupo más consistente- o de otras naciones.
El domingo conocimos los empeños pastorales y sociales de la comunidad de la Familia Comboniana en Salvador Bahia.  Muy emocionante para muchos, el encuentro con el espíritu del comboniano Ettore Frisotti con su slogan inspirador “Tem cheiro de Evangelho nas coisas dos negros”  (Hay perfume de Evangelio en las cosas de los Negros), escrito al fondo del presbiterio de la Iglesia que nos ha acogido para la Eucaristía en la Parroquia de San Daniel Comboni.  Muy bella la introducción a la celebración de tres jóvenes afro que contaron, al estilo del teatro de la calle, la vida de Comboni desde Limone del Garda hasta Comboni presente en los combonianos hoy en Brasil, especialmente en Salvador Bahia.  P. Ettore se dedicó a la causa de los negros sumergiéndose en el culto camdomblé.

El lunes 12 fue un espacio de compartir el trabajo de cada uno, aunque si de prisa por el número de los presentes, la explicación de la dinámica del FSM y de los objetivos del FC, de la escucha de experiencias y esperanzas que nos animan y de la presentación de tres iniciativas: el trabajo de VIVAT International y de África Fe y Justicia Network (AFJN) como espacio de colaboración de nuestras comunidades con los organismos internacionales, como lo pidió Pablo VI después de su discurso a las Naciones Unidas en 1967; el trabajo en red REPAM (Brasil) y REBAC (Congo) a los cuales Papa Francisco ha dado su bendición convocando un Sínodo para la Amazonia y el acaparamiento de las tierras en Mozambique; la movilidad humana y el tráfico de personas en Europa (Mesa de Migrantes – Un grito por la vida).
La jornada fue introducida, como palabra de inauguración del Foro Comboniana, de la carta de los dos Consejos Generales (Combonianos y Combonianas).
Para quien ha vivido 8 Foros Sociales Combonianos desde Nairobi, pasando por Dakar, Rio de Janeiro, este último dedicado al tema del clima y del agua, Tunes (dos), Belén, Montreal y ahora Salvador Bahia, una frase ha dado fuerza y seguridad:  “Vivimos en una época fuertemente polarizada y dominada por grandes potencias económicas que generan pobreza y desigualdad.  Realidad que conocemos muy bien a través de nuestras misiones.  A veces corremos el riesgo de refugiarnos en pequeñas realidades de la misión donde trabajamos e ignoramos que la pobreza cerca de nosotros es el resultado de condiciones estructurales injustas, de naturaleza global.  Entender mejor estas dinámicas que destruyen la vida, nos permite ser más críticos y promover un cambio de conciencia en las personas con quienes compartimos la vida y el ministerio (De la carta de los Consejos Generales).
Este empeño tiene dimensiones globales y los movimientos populares hoy son una fuerza de “transformación social que no podemos ignorar.  El hecho que no siempre tienen una inspiración cristiana no debe constituir un límite, estamos unidos por un humanismo sincero, que desea una vida digna y armoniosa para todos”   (de la carta de los consejos generales).  Estos movimientos son “sembradores de cambio, promotores de un proceso donde convergen millones de pequeñas y grandes acciones encadenadas en un modo creativo” (Papa Francisco)
La Eucaristía de la noche con intervenciones espontaneas  expresó el deseo profundo de los participantes y de los colaboradores a redescubrir las raíces bíblicas de una espiritualidad cotidiana de la justicia social.
El martes 13 dos empeños de fondo: La reflexión teológica por la mañana con el benedictino Marcelo Barros sobre el Foro de Teología y Liberación que se celebra juntamente con el FSM.  Marcelo Barros es una personalidad  en el diálogo interreligioso y de los movimientos sociales; su voz, muy escuchada- ha despertado el interés sobre dos temas esenciales para nuestro trabajo:  La necesidad de revisitar los “lugares teológicos” centrales de nuestra fe: lenguaje, análisis de una cierta expresión dogmática de nuestra fe que frena y tal vez impide la aceptación de la Buena Nueva de Jesús.  La línea del “sacrificio reparador” transpira una mentalidad de violencia, mientras la línea del “martirio liberador” nos lleva a la gratuidad del amor reciproco
El segundo tema, es el paradigma del FSM como inspirador de una eclesiología renovada.  La Iglesia, abierta y tal vez herida y suca como la quiere el papa Francisco, es una "iglesia" en asamblea, que se reencuentra en un encuentro como el Foro.  Todos pueden y deben aportar lo  suyo para abrir el camino al Espíritu de Cristo Resucitado que solo puede transformar el mundo en el “Reino del Padre”.
La tarde fue dedicada a la marcha de la apertura del FSM.  Este es un evento popular, folclórico, que reúne diversos grupos sea políticos que culturales.  Muchos presentes, como siempre en Brasil, pueblos indígenas y en este momento critico de la política de Brasil, los grupos de oposición al gobierno del presidente Temer y de apoyo a Lula y a la ex presidenta Dilma.  Es un desfile de colores, movimientos, ideas e ideologías que se concluyó en el centro histórico, colonial, rico de colores y recuerdos de la ciudad de Salvador de Bahia.  El día tuvo su epilogo en la iglesia “Dos Pretos” con una celebración eucarística con estilo afro y la presencia de teólogos pastoralistas, participantes al FSM y  tantas personas que manifestaban sus devociones a través de gestos que hablan a la sensibilidad de los negros brasileños aun mayoría en Salvador de Bahia:  incienso, agua, luz, abrazos, tambores, cantos y danzas.  La alegría de vivir celebrada en la liturgia para dar gloria y gracias al Dios de la Vida que es fiel y siempre “resucita” al pueblo que responde con fidelidad a las invitaciones a caminar en la justicia y la paz.

miércoles, 28 de marzo de 2018

EL TRIDUO PASCUAL ANUNCIA QUE "TODO HA SIDO RENOVADO EN CRISTO”

Catequesis del Papa Francisco en la Audiencia del Miércoles Santo
https://es.zenit.org



Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!

Hoy me gustaría reflexionar sobre el Triduo Pascual que empieza mañana para profundizar en aquello que los días más importantes del año litúrgico representan para nosotros, los creyentes. Me gustaría preguntaros: ¿Cuál es la fiesta más importante de nuestra fe, Navidad o Pascua? Pascua porque es la fiesta de nuestra salvación, la fiesta del amor de Dios por nosotros, la fiesta, la celebración de su muerte y resurrección. Por eso quisiera reflexionar con vosotros sobre esta fiesta, sobre estos días, que son días pascuales, hasta la resurrección del Señor. Estos días constituyen la memoria conmemorativa de un gran misterio único: la muerte y la resurrección del Señor Jesús. El Triduo comienza mañana, con la Misa de la Cena del Señor y terminará con las vísperas del Domingo de Resurrección. Después viene “Pasquetta” (Lunes de Pascua) para celebrar esta fiesta grande: un día más. Pero es post-litúrgico: es la fiesta familiar, es la fiesta de la sociedad. Marca las etapas fundamentales de nuestra fe y de nuestra vocación en el mundo, y todos los cristianos están llamados a vivir los tres días santos –jueves, viernes, sábado; y el domingo- naturalmente- pero el sábado es la resurrección- los tres días santos, como, por decirlo así, la “matriz” de su vida personal de su vida comunitaria, como vivieron nuestros hermanos judíos el éxodo de Egipto.

Estos tres días vuelven a proponer al pueblo cristiano los grandes eventos de salvación operados por Cristo, y así lo proyectan en el horizonte de su destino futuro y lo fortalecen en su compromiso de testimonio en la historia.

En la mañana de Pascua, volviendo a recorrer las etapas vividas en el Triduo, el canto de la Secuencia, o sea un himno o una suerte de salmo, hará que se escuche solemnemente el anuncio de la resurrección. Y dice así: “Cristo, nuestra esperanza, ha resucitado y nos precede en Galilea”. Esta es la gran afirmación: Cristo ha resucitado. Y en tantos pueblos del mundo, sobre todo en el Este de Europa, la gente se saluda estos días de Pascua, no con un “buenos días” o “buenas tardes”, sino con “Cristo ha resucitado”, para afirmar el gran saludo pascual. “Cristo ha resucitado. Con estas palabras -Cristo ha resucitado- de conmovida exultación culmina el Triduo. No solo contienen un anuncio de alegría y esperanza, sino también un llamamiento a la responsabilidad y a la misión. Y no termina con la “colomba” ( dulce de Pascua italiano n.d.r.) los huevos, las fiestas- aunque todo esto sea hermoso porque es la fiesta de la familia- pero no termina con eso. De ahí comienza el camino a la misión, al anuncio: Cristo ha resucitado. Y este anuncio, al que conduce el Triduo preparándonos para acogerlo, es el centro de nuestra fe y de nuestra esperanza, es el núcleo, es el anuncio, es –la palabra difícil- es el kerygma que continuamente evangeliza a la Iglesia y que ella, a su vez, es enviada a evangelizar.

San Pablo resume el evento pascual en esta frase: “Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado” (1 Cor 5,7), como el cordero. Ha sido inmolado. Por lo tanto, prosigue,  “pasó lo viejo, todo es nuevo” (2 Cor 5:15). Renacido. Y por eso, al principio, se bautizaba la gente el día de Pascua. También por la noche de este sábado yo bautizaré aquí, en San Pedro, ocho personas adultas que comienzan su vida cristiana. Y comienza todo porque habrán nacido otra vez. Y con otra fórmula sintética, explica que Cristo “fue entregado a causa de nuestros pecados y  fue resucitado  para nuestra justificación” (Rom 4:25). El único, el único que nos justifica; el único que nos hace renacer de nuevo es Jesucristo. Ningún otro. Y por eso no hay que pagar nada, porque la justificación –el hacerse justos- es gratuita. Y esta es la grandeza del amor de Jesús; da la vida gratuitamente para hacernos santos, para renovarnos, para perdonarnos. Y este es el núcleo propio de este Triduo Pascual. En el Triduo Pascual, el recuerdo de este evento fundamental se convierte en una celebración llena de gratitud y, al mismo tiempo, renueva en los bautizados el sentido de su nueva condición, que el apóstol Pablo expresa: “Si habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de allá arriba, […] y no… las de la tierra” (Col 3,1-3). Mirar hacia arriba, mirar al horizonte, ensanchar los horizontes: ¡esta es nuestra fe, esta es nuestra justificación, este es el estado de gracia! Efectivamente, por el Bautismo hemos resurgido con Jesús y hemos muerto a las cosas y a la lógica del mundo; hemos renacido como criaturas nuevas: una realidad que exige convertirse en  existencia concreta día a día.

Un cristiano, si realmente se deja lavar por Cristo, si realmente se deja despojar por Él del hombre viejo para caminar en una nueva vida, aunque siga siendo pecador, -porque todos lo somos- ya no puede ser corrompido; la justificación de Jesús nos salva de la corrupción, somos pecadores pero no corrompidos; ya no puede vivir con la muerte en el alma, ni tampoco puede ser causa de  muerte. Y aquí tengo que decir algo triste y doloroso… Hay cristianos falsos: los que dicen “Jesús ha resucitado”, “yo he sido justificado por Jesús”, estoy en la vida nueva, pero vivo una vida corrupta. Y estos cristianos fingidos acabarán mal. El cristiano, lo repito, es pecador – todos lo somos, yo lo soy- pero tenemos la seguridad de que cuando pedimos perdón el Señor nos perdona. El corrupto finge ser una persona honrada, pero en el fondo de su corazón hay podredumbre. Una vida nueva nos da Jesús. El cristiano no puede vivir con la muerte en el alma, ni tampoco ser causa de muerte. Pensemos –para no ir muy lejos- pensemos en casa, pensemos en los llamados “cristianos mafiosos”. Estos de cristianos no tienen nada: se dicen cristianos, pero llevan la muerte en el alma y a los demás. 

Recemos por ellos para que el Señor les toque el alma. El prójimo, sobre todo  el más pequeño y el que más sufre, se convierte en el rostro concreto a quien podemos dar el amor que Jesús nos ha dado. Y el mundo se convierte en el espacio de nuestra nueva vida de resucitados. Nosotros hemos resucitado con Jesús: de pie,  con la frente levantada y podemos compartir la humillación de aquellos que todavía  hoy, como Jesús, se hallan en medio del sufrimiento, de la desnudez, de la necesidad, de la soledad, de la muerte, para convertirnos, gracias a Él y con Él, en instrumentos redención y de esperanza, en signos de vida y resurrección. En tantos países –aquí en Italia y también en mi patria- hay la costumbre de que cuando el día de Pascua se oyen las campanas, las mamás, las abuelas, llevan a los niños a lavarse los ojos con el agua, el agua de la vida, como signo para poder ver las cosas de Jesús, las cosas nuevas. En esta Pascua dejémonos lavar el alma, lavar los ojos del alma, para ver las cosas bellas y hacer cosas bellas. ¡Y esto es maravilloso! Esta es la resurrección de Jesús después de su muerte que fue el precio para salvarnos a todos.

Queridos hermanos y hermanas, preparémonos para vivir bien este inminente –empieza mañana- Triduo Santo, para estar cada vez más profundamente insertados en el misterio de Cristo, que murió y resucitó por nosotros. Que nos acompañe en este itinerario espiritual la Virgen Santísima que siguió a Jesús en su pasión –Ella estaba allí, miraba, sufría…- estuvo presente y unida a Él bajo su cruz, pero se avergonzaba de su hijo. ¡Una madre nunca se avergüenza de su hijo! Estaba allí y recibió en su corazón maternal la inmensa alegría de la resurrección. Que ella obtenga para nosotros la gracia de participar desde dentro en las celebraciones de los próximos días, para que nuestro corazón y nuestra vida se transformen verdaderamente.

Y mientras os dejo estos pensamientos, mientras formulo para todos vosotros mis mejores deseos de una feliz y santa Pascua, junto con vuestras comunidades y seres queridos.
Y os aconsejo: en la mañana de Pascua llevad a los niños debajo del grifo y haced que se laven los ojos. Será un signo de cómo ver a Jesús resucitado.

jueves, 22 de marzo de 2018

ASIA/SRI LANKA- EL DIRECTOR DE LAS OMP SOBRE LA VIOLENCIA INTERRELIGIOSA

 "Después de la guerra civil el pueblo quiere paz y prosperidad"

Colombo (Agencia Fides) - "En Kandy la violencia interreligiosa
ha cesado y la situación ha vuelto a la normalidad. El turismo puede volver a florecer, tal y como lo esperamos, a la vez que tratamos de reparar un tejido social basado en los valores de la armonía, la tolerancia, la paz y la reconciliación, especialmente entre budistas y musulmanes. En este proceso, la contribución activa de los líderes religiosos ha sido y sigue siendo decisiva y llega a los ciudadanos. También los cristianos están dando su aportación para lograr el diálogo y para contribuir a un ambiente de paz; un diálogo de vida que comienza con el intercambio de experiencias para alcanzar un horizonte compartido que es el bien común del país", así lo expresa a la Agencia Fides el padre Basil Fernando, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias (OMP) en Sri Lanka, recordando que la ola de violencia contra los musulmanes estalló en el país en marzo, tras la muerte de un joven cingalés el 22 de febrero, durante una pelea en Kandy.

El Director explica: "La violencia de las últimas semanas nos ha conmocionado. Toda fe religiosa tiene su deriva extremista y aquí también el budismo la tiene. Vivimos en un territorio donde la mayoría es budista. En algunas zonas, incluso los monjes budistas fomentan la violencia, pero debo decir con franqueza que la inmensa mayoría de la población de Sri Lanka rechaza la posibilidad de nuevos enfrentamientos. Durante 30 años vivimos un doloroso conflicto civil que ha marcado varias generaciones por lo que ahora todos anhelan la paz, la armonía, el bienestar y la construcción de un país libre y próspero, libre de toda forma de violencia y guerra". El padre Fernando señala que también los intelectuales y los medios de comunicación se han movilizado en Sri Lanka para condenar la violencia y pedir la paz social: "Se rechazan nuevos conflictos en la sociedad, especialmente si se realizan en nombre de la fe religiosa", enfatiza.

Ante esta delicada situación, los líderes de todas las confesiones religiosas - dice el Director de las OMP de Sri Lanka- se han reunido y han difundido un mensaje muy claro, "de rechazo de toda forma de agresión, violencia y venganza, perpetrada en el nombre de Dios o instrumentalizando la religión". “Deseamos evitar caer nuevamente en esa espiral de odio que durante años hemos experimentado que ha causado mucho sufrimiento a la población y ha dejado miles de víctimas. No debemos caer en la trampa de los pocos extremistas que promueven el odio y la intolerancia. Somos conscientes de ello y estamos dispuestos a comprometernos por la reconciliación y la paz, en el nombre del Evangelio de Cristo", concluye el sacerdote. 
(PA) (Agencia Fides 22/3/2018)

DIA MUNDIAL DEL AGUA

Día Mundial del Agua: “Defender el agua es defender la vida”, tweet del Papa
Francisco habla del cuidado del agua en la encíclica Laudato Si’

22 MARZO 2018

(ZENIT – 22 marzo 2018).- “Defender la tierra, defender el agua, es defender la vida”: ha escrito hoy el Papa Francisco en Twitter, en su cuenta oficial en español @Pontifex_es.

El Papa Francisco reafirma la importancia de “ahorrar agua” el jueves, 22 de marzo de 2018, en el Día Mundial del Agua sobre el tema “Agua: la respuesta está en la naturaleza”.

En el primer capítulo de su carta encíclica Laudato Si ‘, el Papa Francisco habló de “agua pura y limpia” como “una cuestión de primordial importancia porque es indispensable para la vida humana, así como para apoyar ecosistemas terrestres y acuáticos”.

“El acceso al agua limpia y segura –indica el Pontífice– es un derecho humano que es primordial, fundamental y universal, porque determina la supervivencia de las personas y, por lo tanto, es una condición para el ejercicio de los demás”. derechos humanos. Este mundo tiene una deuda social seria con los pobres que no tienen acceso al agua potable, porque les niega el derecho a la vida, enraizada en su dignidad inalienable”.

Con Marina Droujinina

SAN DANIEL COMBONI APOSTOL PARA AFRICA

Daniel Comboni (1831-1881)



Daniel Comboni: hijo de campesinos pobres, llegó a ser el primer Obispo de Africa Central y uno de los más grandes misioneros de la historia de la Iglesia.

La vida de Comboni nos muestra que, cuando Dios interviene y encuentra una persona generosa y disponible, se realizan grandes cosas.

Hijo único - padres santos

Daniel Comboni nace en Limone sul Garda (Brescia, Italia) el 15 de marzo de 1831, en una familia de campesinos al servicio de un rico señor de la zona. Su padre Luigi y su madre Domenica se sienten muy unidos a Daniel, que es el cuarto de ocho hijos, muertos casi todos ellos en edad temprana. Ellos tres forman una familia unida, de fe profunda y rica de valores humanos, pero pobre de medios materiales. La pobreza de la familia empuja a Daniel a dejar el pueblo para ir a la escuela a Verona, en el Instituto fundado por el sacerdote don Nicola Mazza para jóvenes prometedores pero sin recursos.

Durante estos años pasados en Verona Daniel descubre su vocación sacerdotal, cursa los estudios de filosofía y teología y, sobre todo, se abre a la misión de Africa Central, atraído por el testimonio de los primeros misioneros del Instituto Mazza que vuelven del continente africano. En 1854, Daniel Comboni es ordenado sacerdote y tres años después parte para la misión de Africa junto a otros cinco misioneros del Istituto Mazza, con la bendición de su madre Domenica que llega a decir: «Vete, Daniel, y que el Señor te bendiga».

En el corazón de Africa - con Africa en el corazón

Después de cuatro meses de viaje, el grupo de misioneros del que forma parte Comboni llega a Jartum, la capital de Sudán. El impacto con la realidad Africana es muy fuerte. Daniel se da cuenta en seguida de las dificultades que la nueva misión comporta. Fatigas, clima insoportable, enfermedades, muerte de numerosos y jóvenes compañeros misioneros, pobreza de la gente abandonada a si misma, todo ello empuja a Comboni a ir hacia adelante y a no aflojar en la tarea que ha iniciado con tanto entusiasmo. Desde la misión de Santa Cruz escribe a sus padres: «Tendremos que fatigarnos, sudar, morir; pero al pensar que se suda y se muere por amor de Jesucristo y la salvación de las almas más abandonadas de este mundo, encuentro el consuelo necesario para no desistir en esta gran empresa».

Asistiendo a la muerte de un joven compañero misionero, Comboni no se desanima y se siente confirmado en la decisión de continuar su misión: «Africa o muerte!».

Cuando regresa a Italia, el recuerdo de Africa y de sus gentes empujan a Comboni a preparar una nueva estrategia misionera. En 1864, recogido en oración sobre la tumba de San Pedro en Roma, Daniel tiene una fulgurante intuición que lo lleva a elaborar su famoso «Plan para la regeneración de Africa», un proyecto misionero que puede resumirse en la expresión «Salvar Africa por medio de Africa», fruto de su ilimitada confianza en las capacidades humanas y religiosas de los pueblos africanos.

Un Obispo misionero original

En medio de muchas dificultades e incomprensiones, Daniel Comboni intuye que la sociedad europea y la Iglesia deben tomarse más en serio la misión de Africa Central. Para lograrlo se dedica con todas sus fuerzas a la animación misionera por toda Europa, pidiendo ayudas espirituales y materiales para la misión africana tanto a reyes, obispos y señores como a la gente sencilla y pobre. Y funda una revista misionera, la primera en Italia, como instrumento de animación misionera.

Su inquebrantable confianza en el Señor y su amor a Africa llevan a Comboni a fundar en 1867 y en 1872 dos Institutos misioneros, masculino y femenino respectivamente; más tarde sus miembros se llamarán Misioneros Combonianos y Misioneras Combonianas.

Como teólogo del Obispo de Verona participa en el Concilio Vaticano I, consiguiendo que 70 obispos firmen una petición en favor de la evangelización de Africa Central (Postulatum pro Nigris Africæ Centralis).

El 2 de julio de 1877, Comboni es nombrado Vicario Apostólico de Africa Central y consagrado Obispo un mes más tarde. Este nombramiento confirma que sus ideas y sus acciones, que muchos consideran arriesgadas e incluso ilusorias, son eficaces para el anuncio del Evangelio y la liberación del continente africano.

Durante los años 1877-1878, Comboni sufre en el cuerpo y en el espíritu, junto con sus misioneros y misioneras, las consecuencias de una sequía sin precedentes en Sudán, que diezma la población local, agota al personal misionero y bloquea la actividad evangelizadora.

La cruz como «amiga y esposa»

En 1880 Comboni vuelve a Africa por octava y última vez, para estar al lado de sus misioneros y misioneras, con el entusiasmo de siempre y decidido a continuar la lucha contra la esclavitud y a consolidar la actividad misionera. Un año más tarde, puesto a prueba por el cansancio, la muerte reciente de varios de sus colaboradores y la amargura causada por acusaciones infundadas, Comboni cae enfermo. El 10 de octubre de 1881, a los 50 años de edad, marcado por la cruz que nunca lo ha abandonado «como fiel y amada esposa», muere en Jartum, en medio de su gente, consciente de que su obra misionera no morirá. «Yo muero –exclama– pero mi obra, no morirá».

Comboni acertó. Su obra no ha muerto. Como todas las grandes realidades que « nacen al pie de la cruz », sigue viva gracias al don que de la propia vida han hecho y hacen tantos hombres y mujeres que han querido seguir a Comboni por el camino difícil y fascinante de la misión entre los pueblos más pobres en la fe y más abandonados de la solidaridad de los hombres.

HOMENAJE DEL PAPA FRANCISCO EN EL DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER

8 Marzo 2018
Redacción ACI Prensa

El Papa Francisco ha querido rendir un pequeño homenaje a las mujeres en su Día Internacional a través de su cuenta en la red social Twitter y cuyos mensajes se difunden en nueve idiomas.

“¡Muchas gracias a todas las mujeres que cada día tratan de construir una sociedad más humana y acogedora!”, dijo el Pontífice a través de @Pontifex_es.

En varias ocasiones el Papa ha hablado sobre la dignidad de la mujer. Por ejemplo, en una de sus homilías en la Casa de Santa Marta, afirmó que “el hombre no trae la armonía, la trae ella. Es ella la que trae la armonía, que nos enseña a valorar, a amar con ternura, y que hace que el mundo sea una cosa hermosa”.

El Papa también dijo que la mujer no está “para lavar platos. No: la mujer está para aportar armonía. Sin mujer no hay armonía”.

En otra ocasión, durante una Audiencia General de los miércoles, en enero de 2017, afirmó con rotundidad que “las mujeres son más valientes que los hombres”.

domingo, 25 de febrero de 2018

UNION ESPIRITUAL CON SUDAN DEL SUR Y REPUBLICA DEMOCRATICA DEL CONGO

JORNADA MUNDIAL DE AYUNO Y ORACION POR LA PAZ
  (ZENIT – 23 feb. 2018).- La Iglesia reza hoy por la paz en la República Democrática del Congo y en Sudán del Sur, dos países africanos lacerados por conflictos que están matando y haciendo morir de hambre a las poblaciones locales, pero la intención de oración se extiende a todo el mundo en guerra.

El Papa Francisco convocó esta Jornada Mundial de ayuno y oración en el Ángelus del pasado 4 de febrero con un fuerte llamamiento en el que “pidió compromiso en escuchar el grito de angustia que que sale de estas tierras”, señala ‘Vatican News’.

Asimismo, el Santo Padre se unió a las oraciones por la paz en la República Democrática del Congo, en el Ángelus del 11 de febrero de 2018, que presidió en la plaza San Pedro en presencia de unas 30.000 personas.

“Dirijo una llamada insistente para que nosotros también escuchemos este grito y, que cada uno, en conciencia, delante de Dios, nos preguntemos: `¿Qué puedo hacer yo mismo por la paz?´”, planteó el Papa desde el balcón del Palacio Apostólico.

31 guerras en 2017

La llamada del Santo Padre para pedir por la paz es una respuesta concreta al grito silencioso de tantas víctimas en todo el mundo. Un total de 31 guerras y conflictos armados tuvieron lugar en 2017, según estudios realizados por el Grupo de Investigación de Causas de Guerra de la Universidad de Hamburgo en Alemania., apunta Ayuda a la Iglesia Necesitada.

La fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada, que ha apoyado el continente africano con casi dos mil proyectos y más de 24 millones de euros durante el 2017,  invita a todos su benefactores y colaboradores a unirse a la jornada de oración y ayuno el viernes, 23 de febrero.

Deseo del Papa de visitar estos países

“El Santo Padre conoce muy bien la trágica situación por la que están pasando ambos países”, apunta el prelado congoleño. “El Papa tenía el gran deseo de visitar ambos lugares”, asegura el obispo congoleño de Kikwit, Mons. Timothée Bodika Mansiyai, pero tuvo que cancelar ambos viajes.

“No ha podido estar físicamente presente en estos países, pero nos acompaña espiritualmente”, declaró el obispo africano a Ayuda a la Iglesia Necesitada– “que sigue de cerca la tensa situación que atraviesa la República Democrática del Congo la represión y abusos de los que son víctimas los sacerdotes, los religiosos, las religiosas y los cristianos católicos. Dios escucha las lágrimas de su pueblo.”

miércoles, 14 de febrero de 2018

UGANDA - JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO



El doce de Febrero celebramos la jornada mundial del enfermo. El papa en el Angelus  reflexionaba como estamos viviendo una cultura del desecho, usamos desechables que podemos tirar cuando no sirven y valoramos solo por su utilidad.

El problema es que en la cultura del desecho tendemos a ver a los enfermos y a los ancianos como
personas que no producen y dan problemas y a los que resultaría conveniente desechar, como podemos ver en la eutanasia cada vez mas común y aceptada. Vivir la cultura del desecho nos esta llevando a no atender a nuestros enfermos y ancianos, a hacerlos a un lado, a aceptar leyes que reduce los servicios sanitarios.

En una cultura del desecho dedicar un día donde oramos, compartimos y valoramos a nuestros enfermos se convierte en un grito de rebelión, de gritar al mundo que una persona vale por si misma y no por lo que produce. Es reconocer que todos somos hijos de Dios y que nuestros hermanos enfermos merecen ser cuidados, amados y protegidos. El papa nos pedía de verlos con amor, mostrarles que nos importan.

En el norte de Uganda se localiza el hospital de Matany donde habita la tribu de los Karimojong. Es un hospital de la diócesis de Moroto donde misioneras y misioneros Combonianos, consagrados y laicos, medicos del CUAM (Medicos con Africa) Missionary Sisters of Mary y buen numero de gente local trabajan juntos para brindar dignidad a los enfermos de esta region.

Para celebrar la Jornada Mundial del enfermo, los estudiantes de la escuela de enfermería del hospital, las señoras de limpieza, enfermeras y técnicos se pusieron de acuerdo para brindar de alegría a los pacientes. En el pequeño patio el la sección infantil del hospital, cantos, obras de teatro y bailes fueron presentado para alegría de todos. Los estudiantes de enfermería aprovecharon las obras de teatro para enseñar a los pacientes sobre la importancia de la hygiene, de no acudir a brujos y de dar a luz en el hospital para disminuir la mortalidad en madres durante el parto y de niños recién nacidos.

Al señoras de la limpieza fueron las que mas me conmovieron aun si no eran tan vistosas como los estudiantes. Ellas cantaron una canción que se traduciría “tu vida es mas importante que una vaca”. La gente reía y bailaba pero sobre todo recibía el mensaje de que las cosas, y las vacas que tan importantes son para los Karimojong, nunca serán mas importantes que nuestra vida y la vida de la
gente a la que amamos.

Les invito de acercarse a los que están enfermos y a los ancianos y darles un poquito de felicidad. Si en cambio eres tu quien esta enfermo, ofrece tu dolor por la misión y por aquellos que necesitan sentir el amor de Cristo. Dios les bendiga.






lunes, 12 de febrero de 2018

MENSAJE DEL PAPA FRANCISCO PARA LA CUARESMA 2018

«Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» 
(Mt 24,12)


Queridos hermanos y hermanas:

Una vez más nos sale al encuentro la Pascua del Señor. Para prepararnos a recibirla, la Providencia de Dios nos ofrece cada año la Cuaresma, «signo sacramental de nuestra conversión», que anuncia y realiza la posibilidad de volver al Señor con todo el corazón y con toda la vida. Como todos los años, con este mensaje deseo ayudar a toda la Iglesia a vivir con gozo y con verdad este tiempo de gracia; y lo hago inspirándome en una expresión de Jesús en el Evangelio de Mateo: «Al crecer la maldad, se enfriará el amor en la mayoría» (24,12). Esta frase se encuentra en el discurso que habla del fin de los tiempos y que está ambientado en Jerusalén, en el Monte de los Olivos, precisamente allí donde tendrá comienzo la pasión del Señor. Jesús, respondiendo a una pregunta de sus discípulos, anuncia una gran tribulación y describe la situación en la que podría encontrarse la comunidad de los fieles: frente a acontecimientos dolorosos, algunos falsos profetas engañarán a mucha gente hasta amenazar con apagar la caridad en los corazones, que es el centro de todo el Evangelio.

Los falsos profetas
Escuchemos este pasaje y preguntémonos: ¿qué formas asumen los falsos profetas?
Son como «encantadores de serpientes», o sea, se aprovechan de las emociones humanas para esclavizar a las personas y llevarlas adonde ellos quieren. Cuántos hijos de Dios se dejan fascinar por las lisonjas de un placer momentáneo, al que se le confunde con la felicidad. Cuántos hombres y mujeres viven como encantados por la ilusión del dinero, que los hace en realidad esclavos del lucro o de intereses mezquinos. Cuántos viven pensando que se bastan a sí mismos y caen presa de la soledad.

Otros falsos profetas son esos «charlatanes» que ofrecen soluciones sencillas e inmediatas para los sufrimientos, remedios que sin embargo resultan ser completamente inútiles: cuántos son los jóvenes a los que se les ofrece el falso remedio de la droga, de unas relaciones de «usar y tirar», de ganancias fáciles pero deshonestas. Cuántos se dejan cautivar por una vida completamente virtual, en que las relaciones parecen más sencillas y rápidas pero que después resultan dramáticamente sin sentido. Estos estafadores no sólo ofrecen cosas sin valor sino que quitan lo más valioso, como la dignidad, la libertad y la capacidad de amar. Es el engaño de la vanidad, que nos lleva a pavonearnos… haciéndonos caer en el ridículo; y el ridículo no tiene vuelta atrás. No es una sorpresa: desde siempre el demonio, que es «mentiroso y padre de la mentira» (Jn 8,44), presenta el mal como bien y lo falso como verdadero, para confundir el corazón del hombre. Cada uno de nosotros, por tanto, está llamado a discernir y a examinar en su corazón si se siente amenazado por las mentiras de estos falsos profetas. Tenemos que aprender a no quedarnos en un nivel inmediato, superficial, sino a reconocer qué cosas son las que dejan en nuestro interior una huella buena y más duradera, porque vienen de Dios y ciertamente sirven para nuestro bien.

Un corazón frío
Dante Alighieri, en su descripción del infierno, se imagina al diablo sentado en un trono de hielo; su morada es el hielo del amor extinguido. Preguntémonos entonces: ¿cómo se enfría en nosotros la caridad? ¿Cuáles son las señales que nos indican que el amor corre el riesgo de apagarse en nosotros?
Lo que apaga la caridad es ante todo la avidez por el dinero, «raíz de todos los males» (1 Tm 6,10); a esta le sigue el rechazo de Dios y, por tanto, el no querer buscar consuelo en él, prefiriendo quedarnos con nuestra desolación antes que sentirnos confortados por su Palabra y sus Sacramentos. Todo esto se transforma en violencia que se dirige contra aquellos que consideramos una amenaza para nuestras «certezas»: el niño por nacer, el anciano enfermo, el huésped de paso, el extranjero, así como el prójimo que no corresponde a nuestras expectativas.
También la creación es un testigo silencioso de este enfriamiento de la caridad: la tierra está envenenada a causa de los desechos arrojados por negligencia e interés; los mares, también contaminados, tienen que recubrir por desgracia los restos de tantos náufragos de las migraciones forzadas; los cielos —que en el designio de Dios cantan su gloria— se ven surcados por máquinas que hacen llover instrumentos de muerte.

El amor se enfría también en nuestras comunidades: en la Exhortación apostólica Evangelii gaudium traté de describir las señales más evidentes de esta falta de amor. estas son: la acedia egoísta, el pesimismo estéril, la tentación de aislarse y de entablar continuas guerras fratricidas, la mentalidad mundana que induce a ocuparse sólo de lo aparente, disminuyendo de este modo el entusiasmo misionero.

¿Qué podemos hacer?
Si vemos dentro de nosotros y a nuestro alrededor los signos que antes he descrito, la Iglesia, nuestra madre y maestra, además de la medicina a veces amarga de la verdad, nos ofrece en este tiempo de Cuaresma el dulce remedio de la oración, la limosna y el ayuno.

El hecho de dedicar más tiempo a la oración hace que nuestro corazón descubra las mentiras secretas con las cuales nos engañamos a nosotros mismos, para buscar finalmente el consuelo en Dios. Él es nuestro Padre y desea para nosotros la vida.

El ejercicio de la limosna nos libera de la avidez y nos ayuda a descubrir que el otro es mi hermano: nunca lo que tengo es sólo mío. Cuánto desearía que la limosna se convirtiera para todos en un auténtico estilo de vida. Al igual que, como cristianos, me gustaría que siguiésemos el ejemplo de los Apóstoles y viésemos en la posibilidad de compartir nuestros bienes con los demás un testimonio concreto de la comunión que vivimos en la Iglesia. A este propósito hago mía la exhortación de san Pablo, cuando invitaba a los corintios a participar en la colecta para la comunidad de Jerusalén: «Os conviene» (2 Co 8,10). Esto vale especialmente en Cuaresma, un tiempo en el que muchos organismos realizan colectas en favor de iglesias y poblaciones que pasan por dificultades. Y cuánto querría que también en nuestras relaciones cotidianas, ante cada hermano que nos pide ayuda, pensáramos que se trata de una llamada de la divina Providencia: cada limosna es una ocasión para participar en la Providencia de Dios hacia sus hijos; y si él hoy se sirve de mí para ayudar a un hermano, ¿no va a proveer también mañana a mis necesidades, él, que no se deja ganar por nadie en generosidad?

El ayuno, por último, debilita nuestra violencia, nos desarma, y constituye una importante ocasión para crecer. Por una parte, nos permite experimentar lo que sienten aquellos que carecen de lo indispensable y conocen el aguijón del hambre; por otra, expresa la condición de nuestro espíritu, hambriento de bondad y sediento de la vida de Dios. El ayuno nos despierta, nos hace estar más atentos a Dios y al prójimo, inflama nuestra voluntad de obedecer a Dios, que es el único que sacia nuestra hambre.

Querría que mi voz traspasara las fronteras de la Iglesia Católica, para que llegara a todos ustedes, hombres y mujeres de buena voluntad, dispuestos a escuchar a Dios. Si se sienten afligidos como nosotros, porque en el mundo se extiende la iniquidad, si les preocupa la frialdad que paraliza el corazón y las obras, si ven que se debilita el sentido de una misma humanidad, únanse a nosotros para invocar juntos a Dios, para ayunar juntos y entregar juntos lo que podamos como ayuda para nuestros hermanos.

El fuego de la Pascua
Invito especialmente a los miembros de la Iglesia a emprender con celo el camino de la Cuaresma, sostenidos por la limosna, el ayuno y la oración. Si en muchos corazones a veces da la impresión de que la caridad se ha apagado, en el corazón de Dios no se apaga. Él siempre nos da una nueva oportunidad para que podamos empezar a amar de nuevo.

Una ocasión propicia será la iniciativa «24 horas para el Señor», que este año nos invita nuevamente a celebrar el Sacramento de la Reconciliación en un contexto de adoración eucarística. En el 2018 tendrá lugar el viernes 9 y el sábado 10 de marzo, inspirándose en las palabras del Salmo 130,4: «De ti procede el perdón». En cada diócesis, al menos una iglesia permanecerá abierta durante 24 horas seguidas, para permitir la oración de adoración y la confesión sacramental.

En la noche de Pascua reviviremos el sugestivo rito de encender el cirio pascual: la luz que proviene del «fuego nuevo» poco a poco disipará la oscuridad e iluminará la asamblea litúrgica. «Que la luz de Cristo, resucitado y glorioso, disipe las tinieblas de nuestro corazón y de nuestro espíritu», para que todos podamos vivir la misma experiencia de los discípulos de Emaús: después de escuchar la Palabra del Señor y de alimentarnos con el Pan eucarístico nuestro corazón volverá a arder de fe, esperanza y caridad.

Los bendigo de todo corazón y rezo por ustedes. No se olviden de rezar por mí.
Vaticano, 1 de noviembre de 2017 Solemnidad de Todos los Santos
FRANCISCO

miércoles, 7 de febrero de 2018

DIA MUNDIAL CONTRA LA TRATA: EL PAPA LLAMA A "UNIR FUERZAS" PARA PROTEGER A LAS VICTIMAS

Lema: “Migración sin trata. ¡Sí a la libertad! No a la trata!”



(ZENIT – 7 feb. 2018).- El Papa Francisco invita a todos, ciudadanos e instituciones, a “unir fuerzas” para prevenir la trata y garantizar la protección y asistencia a las víctimas.

El Santo Padre ha recordado en la Audiencia General que mañana, 8 de febrero de 2018, fiesta litúrgica de Santa Josefina Bakhita, se celebrará la Jornada Mundial de Oración y Reflexión contra la Trata.

Así, Francisco ha exhortado a orar “para que el Señor convierta los corazones de los traficantes” y “brinde la esperanza de recuperar la libertad” para aquellos que sufren de esta plaga vergonzosa.

“Migración sin trata”

El tema de este año es “Migración sin trata. ¡Sí a la libertad! No a la trata!”, ha anunciado Francisco.

“Con pocas posibilidades de canales regulares, muchos migrantes deciden aventurarse de otras maneras, donde a menudo se esperan abusos de todo tipo, explotación y esclavitud”, ha explicado el Papa.

sábado, 3 de febrero de 2018

EL PAPA FRANCISCO A LOS CONSAGRADOS: SOIS EL AMANECER DE LA IGLESIA


Redacción ACI Prensa

El Papa Francisco recordó la importancia que tienen para la Iglesia los consagrados y consagradas, que viven a contracorriente en un mundo que “rechaza fácilmente la pobreza, la castidad y la obediencia”. “Sois el amanecer de la Iglesia”, aseguró.

El Santo Padre ofreció esta enseñanza en la homilía de la Misa que presidió este viernes 2 de febrero en la Basílica de San Pedro del Vaticano, con motivo de la Fiesta de la Presentación del Señor y de la XXII Jornada Mundial de la Vida Consagrada.

A la celebración, que comenzó con la bendición de las velas y la procesión solemne, asistieron miembros de los Institutos de Vida Consagrada y de las Sociedades de Vida Apostólica.

En su homilía, el Papa explicó que la Fiesta de la Presentación del Señor, que conmemora la presentación de Jesús en el Templo de Jerusalén, se celebra 40 días después de la Navidad, cuando, “entrando en el Templo, va al encuentro de su pueblo”.

Francisco señaló que “en el Oriente cristiano, a esta fiesta se la llama precisamente la ‘Fiesta del encuentro’: es el encuentro entre el Niño Dios, que trae novedad, y la humanidad que espera, representada por los ancianos en el templo”.

Así, centró su reflexión en la importancia del encuentro y de mantener la memoria.

En concreto, reflexionó sobre el encuentro que se produce en el Templo entre María y José, y Simeón y Ana. Una pareja joven y una anciana.


“Los ancianos reciben de los jóvenes, y los jóvenes de los ancianos. María y José encuentran en el Templo las raíces del pueblo y esto es importante, porque la promesa de Dios no se realiza individualmente y de una sola vez, sino juntos y a lo largo de la historia”, señaló.

Además, en el Templo, María y José encontraron también “las raíces de la fe, porque la fe no es una noción que se aprende en un libro, sino el arte de vivir con Dios, que se consigue por la experiencia de quien nos ha precedido en el camino”.

De esa manera, “los dos jóvenes, encontrándose con los ancianos, se encuentran a sí mismos. Y los dos ancianos, hacia el final de sus días, reciben a Jesús, que es el sentido a sus vidas”. “En ese encuentro los jóvenes descubren su misión y los ancianos realizan sus sueños. Y todo esto porque en el centro del encuentro está Jesús”.

Francisco se dirigió a los consagrados y consagradas y les recordó que su vocación “comenzó gracias al encuentro con el Señor. De un encuentro y de una llamada nació el camino de la consagración”.

“Es necesario hacer memoria de ello. Y si recordamos bien veremos que en ese encuentro no estábamos solos con Jesús: estaba también el pueblo de Dios, la Iglesia, jóvenes y ancianos, como en el Evangelio”, afirmó.

El Papa dijo que “cuando uno se encuentra en el Señor no tardan en llegar las sorpresas de Dios. Para dejar que sucedan en la vida consagrada es bueno recordar que no se puede renovar el encuentro con el Señor sin el otro: nunca dejar atrás, nunca hacer descartes generacionales, sino acompañarse cada día, con el Señor en el centro”.

Ese encuentro entre jóvenes y ancianos también debe darse en el interior de los Institutos de Vida Consagrada, porque “la juventud de un instituto está en ir a las raíces, escuchando a los ancianos. No hay futuro sin este encuentro”.

“Si los jóvenes están llamados a abrir nuevas puertas, los ancianos tienen las llaves”, insistió.

Francisco lamentó que “la vida frenética de hoy lleva a cerrar muchas puertas al encuentro, a menudo por el miedo al otro. Que no sea así en la vida consagrada: el hermano y la hermana que Dios me da son parte de mi historia, son dones que hay que custodiar. No vaya a suceder que miremos más la pantalla del teléfono que los ojos del hermano, o que nos fijemos más en nuestros programas que en el Señor”.

Señaló que “la vida consagrada nace y renace del encuentro con Jesús tal como es: pobre, casto y obediente” y se mueve por una doble vía, que es por un lado la iniciativa amorosa de Dios, y por otro lado la respuesta de la persona, “que es de amor verdadero cuando se da sin peros ni excusas”.


“Mientras la vida del mundo trata de acumular, la vida consagrada deja las riquezas que son pasajeras para abrazar a Aquel que permanece”, afirmó.

Además dijo que “mientras la vida del mundo deja pronto con las manos y el corazón vacíos, la vida según Jesús colma de paz hasta el final”.

El Papa también aseguró a los consagrados y consagradas que “tener al Señor en las manos es el antídoto contra el misticismo aislado y el activismo desenfrenado, porque el encuentro real con Jesús endereza tanto al devoto sentimental como al frenético factótum”.

“Vivir el encuentro con Jesús es también el remedio para la parálisis de la normalidad, es abrirse a la cotidiana agitación de la gracia. Dejarse encontrar por Jesús, ayudar a encontrar a Jesús: este es el secreto para mantener viva la llama de la vida espiritual. Es la manera de escapar a una vida asfixiada, dominada por los lamentos, la amargura y las inevitables decepciones”.

Por último, el Santo Padre les animó a ir contracorriente, como las mujeres que encontraron vacío el sepulcro de Jesús: “También vosotros vais por el mundo a contracorriente: la vida del mundo rechaza fácilmente la pobreza, la castidad y la obediencia. Pero, al igual que aquellas mujeres, vais adelante, a pesar de la preocupación por las piedras pesadas que hay que remover”.

“Y al igual que aquellas mujeres, las primeras que encontraron al Señor resucitado y vivo, os abrazáis a Él y lo anunciáis inmediatamente a los hermanos, con los ojos que brillan de alegría. Sois por tanto el amanecer perenne de la Iglesia”, concluyó.

EL SALVADOR- OBISPOS DE EL SALVADOR VIAJARAN A ESTADOS UNIDOS PARA ABORDAR SITUACION DE MIGRANTES

(Fuente: ACI Prensa)
Una delegación de cuatro obispos de El Salvador viajará a Estados Unidos para reunirse con sus pares de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) y coordinar acciones para solucionar la situación de los migrantes salvadoreños afectados por la eliminación del Estatus de Protección Temporal (TPS).

El TPS es un programa temporal, renovable y autorizado otorgado a los nacionales de países golpeados por la guerra o desastres naturales; y que les permite quedarse y trabajar legalmente en Estados Unidos durante un periodo, hasta que sea seguro volver a sus países de origen.

En el caso de El Salvador, el TPS fue otorgado luego de los sucesivos terremotos de enero y febrero de 2001. Sin embargo, el 8 de enero el gobierno de Donald Trump eliminó este estatus para los migrantes salvadoreños y tendrán hasta septiembre de 2019 para dejar Estados Unidos o regularizar su situación.

Según el gobierno estadounidense, serían unas 195 mil personas afectadas. Sin embargo, la agencia vaticana Fides informó que de acuerdo con “recientes estimaciones en el país viven otros 2 millones más de salvadoreños”.


“Junto con los obispos estadounidenses, que tanto nos han apoyado, queremos influir ante las autoridades civiles, para encontrar una solución que favorezca a nuestros hermanos salvadoreños”, declaró el Arzobispo de San Salvador, Mons. José Luis Escobar Alas, anunciando el próximo viaje.

Según Fides, en un comunicado los obispos salvadoreños respaldaron a Mons. Luis Escobar Alas, que en días recientes expresó “la solidaridad de la Iglesia con nuestros hermanos migrantes y ha pedido respeto a su dignidad de personas de bien”.

“Como pastores de este pueblo nos comprometemos a acompañarles en la lucha por sus legítimos derechos y en caso necesario ofrecemos nuestro apoyo a quienes puedan verse obligados a volver al Salvador”, indicó el comunicado publicado al término de la Asamblea Ordinaria de la CES.

Según el documento, en su asamblea los obispos también reflexionaron sobre las elecciones parlamentarias y municipales del 4 de marzo. “Notamos bastante apatía, desencanto y frustración porque muchos de nuestros dirigentes no han estado a la altura de lo que el pueblo espera y necesita”, señalaron.

“Son muchos los que consideran la política como una práctica caracterizada por la demagogia, la superficialidad y la corrupción, que tiene como fin el beneficio propio o del partido a costa de la población”, indicaron.


Sin embargo, señalaron que también se ven “signos de esperanza”, por ello recordaron a las instituciones que tienen el deber de trabajar para que la política recupere su dignidad.

Asimismo, invitaron a los ciudadanos a dar “un voto libre, responsable y consciente”.

ÁFRICA/CHAD - CRISIS SOCIAL Y POLITICA, LA IGLESIA PROMUEVE EL BIEN COMUN

N’Djamena (Agencia Fides) – La población de Chad está experimentando un momento de gran dificultad. La caída en los precios del petróleo ha socavado la economía. Los principales sindicatos han llamado a “una huelga general sin límites” para protestar contra las medidas de austeridad del gobierno, que ha recortado los salarios de los funcionarios. Los líderes de la sociedad civil han desafiado los recortes salariales y también han denunciado las acciones represivas de las autoridades y la prohibición de las iniciativas pacíficas. La policía ha disparado gases lacrimógenos en N'Djamena para dispersar las reuniones estudiantiles y un centenar de personas han sido arrestadas. En una fase de fuertes tensiones sociales y políticas, la Iglesia local invita a la población y a las instituciones a “hacer su parte, en la dirección del bien común, para sacar al país de la crisis”, sin ceder “a la violencia y al desaliento”, observa en una entrevista con la Agencia Fides el p. Franco Martellozzo, misionero jesuita, en Chad desde hace más de cincuenta años.

El p. Martellozzo explica: “Es un momento objetivamente difícil a nivel social. La población ha sido puesta a prueba. Los sitios de trabajo públicos están bloqueados, incluidos los que afectan a escuelas y hospitales. Todo está parado. Los salarios se pagan con mucho retraso o incluso son recortados. Los recortes provocan huelgas especialmente en el sector escolar”. La crisis es generalizada especialmente en los grandes centros y afecta especialmente al empleo público, “mientras que los agricultores y ganaderos están menos interesados, aunque el cambio climático está afectando negativamente a los cultivos y el ganado”, dice el misionero.

Chad también se encuentra en el centro de la región del Sahel, que se ha vuelto particularmente inestable en los últimos años. El este, tiene que lidiar con la crisis sudanesa, al sur con la centro-africana y en el oeste con la de Camerún (tensiones entre los hablantes anglofonos y francofonos) y con Nigeria. El tráfico de los migrantes pasa por el norte y se sienten las tensiones libias. El fenómeno del fundamentalismo islámico también es preocupante, aunque “el grupo Boko Haram, según los funcionarios del área del Lago Chad, no ha logrado echar raíces en el país”, afirma el p. Franco. En esta situación de crisis, concluye el jesuita, “la comunidad católica da un anuncio de esperanza y se ofrece a sí misma, poniendo a disposición sus recursos humanos, espirituales y materiales para satisfacer las necesidades de las personas, especialmente las más frágiles y necesitadas, en la perspectiva del bien común”, como hace el “Magis” (Movimiento de Acción de los Jesuitas Italianos para el Desarrollo). (EC-PA) (Agencia Fides 31/1/2018)